Entre lágrimas de inocuidad e infinita tristeza,
Camino entre los restos de los míos,
Con la mirada fija en la eternidad,
Viendo como otro día sede ante la llegada del ocaso,
Enterrando todo entre los recuerdos y el olvido.
Extiendo mis brazos a la nada,
Para recibir el abrazo de la noche,
Oh! mi amada noche,
Habitad de los seres como yo,
Madre y refugio de las sombras.
Resguardo de mi dolor y abatimiento,
Me contemplas en silencio,
Mientras jirones de mi piel marchita,
Cubren las lápidas de aquellos para los que el sufrimiento,
Es tan solo una remembranza de lo que fue la vida.
Entredichos en silencios pausados,
Llenan el viento plagado de olores conocidos,
Supurando mis heridas y consumiendo lo poco que de mi queda,
Oh! mi amada noche,
No te hagas perpetua, que mi alma es solo un retazo apenas con vida,
Que se guarece en tus sombras de la luz del día.


siempre hay una luz en el camino,
ResponderEliminarsiempre hay una luz en el quicio de alguna ventana,
siempre hay una mano amiga,
en tu caso eso es seguro.
yo te tiendo la mia, un abrazo desde el hades.
Un escrito que me deja detenido y pensativo
ResponderEliminarYa que la noche es mi consuelo y si fuera perpetua de seguro, mi felicidad
Diferentes formas de sentirla compatriota , eso nada más
Un abrazo oscuro bella
Mi querida Male la grandeza de tus letras solo es comparable a la profundidad de tu alma
ResponderEliminarComo siempre toda mi admiración y cariño a tus letras
Un abrazo oscuro Iansa
Mi admiración a tus letras, escritas con el alma.
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