Caminaba con la vista puesta en el cielo, a veces cantaba en voz baja, canciones de amor, bajo los árboles. Juega mientras camina, pisando las hojas de los árboles, posando los pies en el centro de las baldosas, evitando sus bordes.
Le gustan los pájaros, los seguía con la mirada, y cuando el viento sopla bien fuerte, el cierra bien fuerte sus ojos, simula que vuela.
Nunca busco explicar su forma de ver el mundo, en verdad nadie nunca se lo pregunto, tal ves por eso no era entendido, y caían sobre el burlas y miradas de reojo, pero a el no le importaba nada de eso en verdad, prefería contemplar el caminar de las hormigas que subían lentamente por la copa de un árbol, a escuchar esas palabras hirientes que detrás de su espalda tomaban forma.
Una tarde, ya en el ocaso, con las nubes encendidas en un fuego anaranjado, alguien le pregunto, porque veía el cielo y las hormigas, porque no pisaba el borde de las baldosas, porque de esto, porque de aquello, bolsas y maletas llenas de porque.
El, apartando la vista de un pájaro que recortaba el cielo con su silueta, le respondió.
“Lo hago porque soy feliz, simplemente por eso, hago las cosas porque lo que hago me hace feliz. ¿Lo que vos haces, te hace feliz?”
El otro, aquel que cargaba con tantos porque sobre su espalda, no pudo responderle, y casi sin darse cuenta, casi sin quererlo, su vista se poso en un pájaro, que recortaba el cielo con su silueta.
el rey de los desterrados
Ser fiel a nuestro yo interior es la mejor de las verdades en un mundo lleno de hipocresia
ResponderEliminarMi admiracion Rey sin duda siempre se aprende con tus escritos
Muy buen escrito Rey ,tiene aire ,se respira apoyo y valoro tus letras
ResponderEliminarAve Alexander
Me encanto Alex y como dice el endemoniado se respira apoyo en tu escrito
ResponderEliminarApoyo a los sueños , a volar sin mirar atrás , a desplegar las alas y ganar
nuevamente los cielos
A ser feliz , por que la felicidad esta dentro de uno
Esta en hacer lo que realmente nos hace bien
Le guste a quien le guste y al que no , ala, a otra cosa; él se lo pierde
Un beso y miles de gracias
no tengo otras armas mas que mis letras, y mi cartucho imaginario de balas infinitas
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