|  La nieve caía, en el desertado cementerio; donde el paso del tiempo y el olvido se notaban a pesar de la capa blanca que todo lo cubría A lo lejos las campanadas tañian, marcando la medianoche y con ello la hora señalada Una figura permanecía silenciosa en medio de esa desolación, cual esperando Con un dulce andar alado, cual bailando en una tarde nublada por el camino empedrado y semidestruido de entre las tumbas apareció ella como salida de la eternidad nocturna. Y las estrellas quedaban opacadas por la belleza de aquella imagen, ataviando la noche. Cuando las campanas dejaron de doblar; todos mis sueños se esfumaron No me había mentido Tenía una cita Una cita con el amor eterno; una cita fijada en el tiempo; que vida, tras vida en este día Se repetiría hasta que su amor volviera a juntarlos Las dos figuras se reconocieron y como si el pensamiento se hubieran leído mutuamente, comenzaron a caminar hacia el encuentro Al mirar hacia ellos solo se podía apreciar miles de copos humedecidos, cayendo sobre ellos, sin que lo advirtieran El silencio hacia eco entre ellos, que solo se miraban. Tan solo el sonido de la nieve al ser pisada se escuchaba entre los dos. La vista entre ellos cruzaba un sin fin de alegorías hoy extintas. Sus ojos, entre brillantes de nieve, se palpaban fijamente el alma, buscando el reflejo perdido de ambos Recuperando poco a poco su esperanza de renacer en esos pestañeos, las piezas de sus sueños rotos ocupando su lugar en el cosmos Eso y más encontraban; hasta el temblor de un pequeño escalofrío que recorriera a ambos al mismo tiempo... El cual les hizo recordar la intemperie a la que estaban expuestos y sin darse cuenta se dejaron el viejo cementerio para encontrarse frente a un viejo bar Hablaron durante horas, rieron. Salieron a la luz secretos y confidencias nunca dichas, mientras que en la penumbra de aquel acogedor letargo los minutos pasaban veloces, carcomidos por el tiempo y cegados por sus secretos recuerdos. La música de un violín mal afinado y los cantos entonaban entre sollozos; una triste canción de amor; una vieja leyenda que de boca en boca pasaba de una generación a otra. Contaba una lejana leyenda la historia de dos amantes que se encontraron una noche de invierno frente a un acantilado profundo, perseguidos donde sus corazones estallaban ante la persecución y el escenario abismal que se abría a sus pies No querían ser separados Entre aquella noche ya próxima a amanecer, con el sol amenazando romper las penumbras Las últimas estrellas frente a ellos, con un brillo casi extinto esperaban el último paso antes del fin de ese anochecer. Había llegado la hora. Se abrazaron en un juramento de fidelidad eterna Una promesa, un tierno beso y las manos entrelazadas. Aquel acantilado abrió sus brazos para recibirlos en su seno Todo sucedió rápido, aunque para ellos tal vez fue como una eternidad. Sus almas descansaron por fin rebosantes de felicidad Y cuentan que el destino quiso volverlos a unir, en nombre de amor que en sus vidas pasadas le fue robado Por fin decidieron dejar aquel bar que les había hecho olvidar el mundo por unos momentos y decidieron volver al punto de partida, el helado cementerio Y de nuevo, allí permanecieron, palpando ese amanecer que les fue negado Sombra |
Ashi que con la parte del corazón que te queda ?
ResponderEliminarEsta hermoso ma´ tiene ese toquecito de nostalgia ke tenes siempre vos
Tqmmm Raúlo
Pikitos dulces
Vero
grande compatriota
ResponderEliminarsi ese es solo lo que te queda de corazon
caray que seria con un corazon completo.
vientos compatriota, mi admiracion siempre...
zandor x
uhmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
ResponderEliminarmas que leyenda, suena a profesia
y eso que vos no sos El Profeta
un cuento muy bello
Tomo las palabras de mi Lord y las ago mías si esto
ResponderEliminares con medio corazón que grande !!
Mi admiracion .
Tienes los brazos largos y el corazón muy grande
ResponderEliminarY agradezco al cielo por regalarme tu presencia
Y tu inmenso amor
Me encanto esta partecita de tu corazón jeje
Una historia muy bella tan bella como tu ser
Gracias mi eterno Caballero de las Sombras
Mi admiración hermano hacia mucho que no leía algo así
ResponderEliminarde tu pluma y bien se que bajo de esa cota de acero con que te cubres
hay un corazón grande ; al que hay que saber llegar
precioso y pasional.
ResponderEliminar¿un trozo de corazón? .
ave Sombra.
Contaba una lejana leyenda la historia de dos amantes que se encontraron una noche de invierno frente a un acantilado profundo, perseguidos donde sus corazones estallaban ante la persecución y el escenario abismal que se abría a sus pies. No querían ser separados
ResponderEliminarHermoso escrito. Esta aprte me eja pensando que si los amores que no pueden ser en esta vida, podran reunirse de nuevo en otra vida.
Como quisiera tener una cita con el amor de persona a persona, frente a frente.
Y shiiiiii porke no ,solo es cuestión de creer
ResponderEliminarAunke si en la otra vida el pajarraco vuelve tan pelotudo como ahora
Paso ... dos veces el mismo baile , ni modo
Joder
ResponderEliminarMe siento como un demonio parado en medio del cielo , queriendo volver a su infierno
antes de que se le caiga la aureola y le vean los cuernos
Pos les agradezco a todos sus palabras
Ave a todos
Jauaju shi ke me causo risa eso de los cuernitos jujuju io todavia no te los vi
ResponderEliminarBueeeeeee no miento jaujau alora me acuerdo cuando los puntis sobre las i ( jaujau discoteque Obra )
Si que me he alejado vastante tiempo , pero nunca olvide completamente tu forma de escribir y sentir ,
ResponderEliminarsonata splendido, un intrattenimento!!!