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Escucha mi tonada nocturna Mime toca el violín de la sangre Soy el títere del demonio, que Segrega lágrimas de cada corazón roto.
No puedo hacerte ver atreves de La ventana, mi corazón, mi alma Es solo un espacio vacío frente a ti, Votan a dicho, atreves del quetzal.
Con mi tristeza miro el camino, Es el mismo que me enseñaron Los antiguos a seguir, al nacimiento Del sol sobre la pirámide continuar.
Atreves de la noche y las estrellas En el sueño mirar cada alma tocada Cada gesto perdido, mientras La sonata suena en la niebla
Zarpa el velero negro y todo Debe empezar una vez más.
Adiós.
Zandor x
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domingo, 26 de septiembre de 2010
Votan a hablado
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Interesantes letras ; si me voy a la teología Quetzal-Cóatl representa la dualidad inherente a la condición humana: la "serpiente" es cuerpo físico con sus limitaciones, y las "plumas" son los principios espirituales pero también es Moyocoyani, "quien se crea a sí mismo"
ResponderEliminarEn fin hablo el silencio y dejo un adiós
The Crow
Magnificas letras , siempre las despedidas son dolorosas y vuestra expresión para ella es
ResponderEliminarmuy particular