miércoles, 4 de mayo de 2011

El reto IV

Espero  acudan a la convocatoria y haya un derroche de imaginación en sus relatos

Beso
Tormenta
Castillo
Sangre
Muerte

13 comentarios:

  1. El reto iv

    Un beso bajo la tormenta
    en el castillo de mis sueños
    de mi vida único dueño
    sangre, sudor y lágrimas
    en el lecho de muerte.
    a veces mala suerte
    nos trae de sorpresa el destino
    el tiempo, siempre ladino
    se ríe a costillas nuestras
    pues el siempre derrota a los humanos.
    miro mis impotentes manos
    sin encontrar respuesta
    miles de palabras muertas
    que ya no surgirán de mi alma.
    sin embargo en calma
    mi espiritu y mi corazón
    no he perdido la razón
    sólo simplemente mi camino
    en la rueda del destino
    que gira y gira sin parar
    vuelvo a despertar
    y el lobo surge hambriento
    y ando, que me como el mundo.

    mi alma nunca morirá
    siempre resurgiré de mis cenizas
    y cuando menos se espere
    ahí estaré
    frente a frente
    y sin embargo
    invisible
    pero presente
    al acecho
    protector
    incansable
    fiel guerrero del silencio
    pendiente a los lamentos
    del débil y decaído
    que anda con el espiritu raído
    y suplicando una mano amiga
    la cual nunca negaré
    pues la coexistencia
    es la base de toda vida.

    MALAKAY LONEWOLF KIERU
    aquel que escribe con su alma
    (y da señales de vida)

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  2. El Fin del Orgullo


    Por 1600 años la Guardia Nocturna había defendido el muro de Adriano de las tribus bárbaras al mando de Atrebates. La guardia de élite del imperio, marcaba el límite entre civilización y el caos, entre el orden y la anarquía. Pero la falsa sensación de seguridad, había llevado al Imperio a ensimismarse en guerras intestinas por el trono, dejando a la Guardia abandonada a su suerte.

    Cuando Pertinax, el último gran guardián, veía cómo la Guardia, otrora orgullosa fuerza invencible, sin recursos y limitada a estar compuesta por viejos soldados y delincuentes que trataban de borrar su pasado, imploró al Emperador Augustus Pius mayores fondos para repotenciar la Guardia ante el feroz avance de las tribus al norte. Pero Augustus no sólo desatendió el pedido, sino que removió a una gran masa humana del muro para aplacar las sublevaciones de la capital. Pertinax, sintiendo el final cercano, trasladó al resto de su ejército de las fronteras hacia el punto neural del muro, el Castillo Eterno. Por un milenio y medio, sus paredes habían resistido el paso del tiempo y la muerte. Pero este invierno sería distinto.

    La Muerte que camina, el apelativo que la Guardia le daba a Atrebates, sabía que no iba a encontrar mejor oportunidad que ésta para acabar con el Imperio, con la Guardia totalmente indefensa y abandonada a su suerte. Al caer la noche del segundo mes de invierno, una tormenta de nieve cayó sobre el castillo Eterno, como un castigo de los dioses primigenios que protegían a Atrebates. Los centinelas de la Guardia, nunca pudieron ver la lluvia de flechas que acabó con ellos. Los bárbaros trepaban los muros, mientras los viejos generales de la Guardia ordenaban verter litros de aceite hirviendo sobre sus enemigos para luego prenderles fuego. Desde una colina cercana, Atrebates contemplaba el asedio del castillo y decidió que era el momento de soltar la última carga. Desde catapultas colocadas frente a la entrada principal, cientos de animales muertos y cuerpos en descomposición fueron arrojados hacia las barracas de la Guardia. Una lluvia de muerte y putrefacción que sembró el caos entre los defensores del Imperio. Las fuerzas de Atrabates pudieron dar la estocada final y con arietes que llevaban la furia de milenios de ira y venganza, derrumbaron las puertas del hasta ese momento, indómito Castillo Eterno. Hordas de bárbaros entraron al corazón de la Guardia Nocturna, acabando con los asustados niños que conformaban sus rangos, cortándoles la cabeza para empalarlas en estacas. Pertinax, miraba estupefacto el fin de una era bañada en sangre.

    Los generales de la Guardia le pidieron una retirada hacia los baluartes al sur, pero Pertinax sabía que no existía salvación ni para ellos ni para el Imperio ahora que el muro de Adriano había caído. Besó su espada, se abrió paso entre los cuerpos mutilados de sus compañeros y se lanzó contra las hachas de la Muerte que camina, buscando el fin digno del último guardián de la Eternidad.

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  3. Magistral Baalzak , un gusto leer su relato, mi admiración a su obra

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  4. Grande , grande un despliegue de detalles casi lo vives cuando lo lees
    Me alegra muchisimo que compartas tus escritos
    espero este sea el primero de muchos
    Un abrazo enorme

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  5. Muchísimas gracias por tus palabras.

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  6. Te juro que fue algo de momento :P pero igual, gracias por animarme a hacerlo y escribirlo.

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  7. Tormenta y sangre
    Amor iracundo
    Transitando mis costados
    Al desnudo
    Como si la noche entera
    Me empapara las caderas

    Traspasas los confines de mi castillo
    Y con el silencio
    Arrullado en tu pecho
    Marchas con vehemencia
    Por mi piel como cuatrera

    Te figuras
    Mis labios abrumados
    Por los besos que me robas
    Y el insólito cabalgue de caricias
    Incrustadas
    A mi tibia intimidad

    La secuela clandestina de tu boca
    Muerte y delirio
    Arrancando de mis gemidos
    Llenas de estrellas mi firmamento
    Sin que me pueda contener
    Me meces en pasiones seductoras

    Sombra

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  8. El viejo barco volador se deslizaba sin dificultad por encima de las nubes, de forma elegante, emitiendo algún que otro ruido proveniente del ya antiguo motor; debajo suyo se extiende el inmenso bosque de Velen, salvaje y hermoso, ubicado entre la ciudad portuaria de Gebol y la magnífica ciudad de Yeniel.
    Si todo salía bien, en menos de 1 día llegarían a destino, justo a tiempo para el inicio de los Carnavales Nocturnos. La noche, toda iluminada bajo la luz de las dos lunas gemelas, era testigo de los cuentos que la tripulación narraba; uno a uno fueron contando el suyo, algunos trágicos como el del enano Teknerfisjo, quien narro la creación, el ascenso y la caída de la antaño ciudad capital enana de Pedresgorn, ahora ocupada por seres oscuros.
    Ya avanzada la noche le llego el turno a la bella elfa Iwen, quien con su dulce voz y la fresca melodía de su arpa entono la siguiente canción.

    Noctambula y triste
    Hija de la sombra
    Por las noches recorría
    Los bosques y sus escondites

    Sentía dentro suyo
    Punzante, la daga solitaria
    Aferrada a su carne y su alma
    Entonando un canto oscuro

    Quisiera el destino funesto
    Dar la llave que abre el candado
    Que me libere, pues soy una esclava
    De la soledad, que es mi ama

    El destino llego una noche
    Y ella vio bajo un roble
    El elegante y misterioso porte
    Del hombre más bello de todos

    Una fría mirada
    Que contemplaba el cielo
    Corazón duro de roca
    Era la estatua de un muerto

    Pero a ella no le importo
    Y lo contemplo fascinada
    Por tanto tiempo lo vio
    Que la sorprendió el alba

    Y cuando su blanca piel se vio
    Iluminada por los primeros rayos
    Mágicamente se transformo
    En una escultura de negro mármol

    Y allí quedaron ella y el
    Juntos, de forma extraña
    En lo más profundo de un valle
    Un roble los cubre con sus ramas.

    El barco siguió su curso atravesando las nubes, peregrino solitario rodeado de un mar oscuro; la noche reina y canta, para todos los que estén dispuestos a escuchar.

    El rey de los desterrados

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  9. El viejo barco volador se deslizaba sin dificultad por encima de las nubes, de forma elegante, emitiendo algún que otro ruido proveniente del ya antiguo motor; debajo suyo se extiende el inmenso bosque de Velen, salvaje y hermoso, ubicado entre la ciudad portuaria de Gebol y la magnífica ciudad de Yeniel.
    Si todo salía bien, en menos de 1 día llegarían a destino, justo a tiempo para el inicio de los Carnavales Nocturnos. La noche, toda iluminada bajo la luz de las dos lunas gemelas, era testigo de los cuentos que la tripulación narraba; uno a uno fueron contando el suyo, algunos trágicos como el del enano Teknerfisjo, quien narro la creación, el ascenso y la sangrienta caída de la antaño ciudad capital enana de Pedresgorn, ahora ocupada por seres oscuros.
    Ya avanzada la noche le llego el turno a la bella elfa Iwen, quien con su dulce voz y la fresca melodía de su arpa entono la siguiente canción.

    Noctambula y triste
    La hija de la sombra
    Por las noches recorría
    Los bosques y sus escondites

    Sentía dentro suyo
    Punzante, la daga solitaria
    Aferrada a su carne y su alma
    Entonando un canto oscuro

    Quisiera el destino funesto
    Dar la llave que abre el candado
    Que me libere, pues soy una esclava
    De la soledad, que es mi ama

    El destino llego una noche
    Y ella vio bajo un roble
    A los pies de un viejo castillo
    El elegante y misterioso porte
    Del hombre más bello de todos

    Una fría mirada
    Ojos color tormenta
    Corazón duro de roca
    Era la estatua de un muerto

    Pero a ella no le importo
    Y beso sus secos labios
    Fascinada ante su encuentro
    El alba los sorprendió a ambos

    Y cuando su blanca piel se vio
    Iluminada por los primeros rayos
    Mágicamente se transformo
    En una escultura de negro mármol

    Y allí quedaron ella y el
    Juntos, de forma extraña
    En lo más profundo de un valle
    Un roble los cubre con sus ramas.

    El barco siguió su curso atravesando las nubes, peregrino solitario rodeado de un mar oscuro; la noche reina y canta, para todos los que estén dispuestos a escuchar.
    El rey de los desterrados

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  10. Muy buenos escritos , convoco a Baalzack para que siga con el reto.
    A no ser que te amilanes :P

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  11. Retroceder nunca, rendirse jamás. Ya posteo algo :)

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