domingo, 15 de julio de 2012
martes, 12 de junio de 2012
Poner los cachos
PONER LOS CUERNOS
Según dicen todos los diccionarios, "cornudo es todo hombre cuya mujer es infiel". Pero, ¿por qué los engañados son cornudos y no rabudos, peludos o dentones? Porque, por lo visto, poner los cuernos deriva del viejo símbolo del buey, ese viejo animal castrado, que se somete paciente al trabajo que le impone su amo. De ahí, que los maridos o esposas infieles, le pongan los cuernos a su pareja. Esta expresión empezó a usarse en España hace cuatro siglos, pero pronto se extendió al resto de Occidente. Hoy no hay nadie en este planeta que no sepa qué quieren decirle si le señalan con los dedos abiertos a modo de cuernos
Existen múltiples versiones sobre el origen de la expresión poner los cuernos. Seguramente esté en la interpretación burlesca de episodios mitológicos unida a la idea cristiana de asociar el pecado a la imagen del demonio y representar a éste mediante figuras con cuernos.
En su Tesoro de la lengua castellana o española, Sebastián de Covarrubias afirma que “[Poner los cuernos] tomó ocasión de lo que se cuenta de Mercurio, que en figura de cabrón tuvo ayuntamiento con Penélope, mujer de Ulises; del cual nació el dios Pan con cuernos”.
Otra versión mitológica relaciona su origen con el hecho de que la esposa del rey Minos, Pasifae tuviera relaciones sexuales con el hermoso Toro de Creta y engendrara el Minotauro. Esto habría dado origen a que la señal de los cuernos quedara como símbolo de traición matrimonial.

La versión que fusiona los orígenes mitológicos y cristianos es que el dios Pan, caracterizado por su lujuria y representado con cuernos, fue asociado por el Cristianismo con el demonio.
En el Diccionario infernal, de Jacques Albin Simon Collin de Plancy, encontramos una explicación desde el punto de vista cristiano: “Preciso es que el adulterio sea un muy grave pecado para que la mujer que se halle en este caso haga llevar a su marido las armas de los demonios. Poner los cuernos viene de nuestra madre Eva, la cual habiendo obtenido de Satanás, el par de cuernos que llevaba en la cabeza, los regaló a su marido.”
La literatura de esos siglos refleja que el tema de los maridos consentidores o engañados se había convertido en una obsesión. Quevedo es el máximo exponente de ello, con su obra titulada El siglo del cuerno. La riqueza léxica en este asunto parece inagotable: además de las referencias a objetos hechos con cuerno (tinteros, coronas de hueso, mangos de cuchillos, calzadores, linternas...) tenemos: ganchos mudos, paréntesis de hueso, orejas blancas, maniles retorcidos, bonete de los bosques, bigotes de Jarama, luna de Jarama, lira de Medellín... sin olvidar las expresiones de rastrillar con las sienes o arar con maridos.
En el lenguaje común han sido innumerables las palabras que han aludido a los cuernos como símbolo de infidelidad. Al marido engañado se le ha llamado cornudo, cabrón, novillo, ciervo, venado, manso, cornicantano, cornifactor, maridillo becerril... Actualmente también hay expresiones creativas, pero casi siempre alusivas a la tauromaquia: tocar pasodobles, abrirle el toril o clavar banderillas y, en España, parecen preferirse las alusiones a ganaderías de toros bravos: mihura, victorino.
En otros lugares encontramos las expresiones meter guampas (Argentina y Uruguay), pegar los tarros (Cuba), poner los cachos, ser un cachudo (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú), poner los tochos (jerga en España). En otras lenguas latinas del mediterráneo tenemos las equivalentes mettere le corna (it.), posar banyas (cat.) y faire porter des cornes / du bois (fr.) 
Tampoco faltan los refranes alusivos a los cuernos de la infidelidad: Casada que va a fiestas, cuernos en testa. Si la vaca fuera honesta, el toro no tendría cuernos. De cornudo o de asombrado, pocos han escapado. Maridos que se ausentan, cornamentan. Si quieres ser cornudo, vete de caza a menudo. Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
A pesar de todo lo dicho, es posible que no exista este tipo de cuernos:
y no fueron sus cuernos verdaderos.
Dos cuernos a la luna han levantado
los astrólogos vanos embusteros.
Al demonio con cuernos han pintado,
porque son los pintores majaderos.
Pues si todos los cuernos son fingidos
¿por qué han de creer en cuernos los maridos?”
(“Probando ser fábula la producción de los cuernos en ciertas cabezas” José Cadalso, 1762)
´´Le puso los cuernos´´: de la Edad Media, cuando el señor feudal tenía el derecho de acostarse con la novia la noche de bodas. El caballero colgaba los cuernos de un ciervo en la puerta para advertir que nadie entrara y el marido gritaba orgulloso que su señor le había puesto los cuernos
Conclusión como decia : [Sor Juana Inés de la Cruz]
“Quien tiene mal de culpa, quien peca por la paga, o quien que paga por pecar, si juntos van diablo, carne y mundo”
Drokken
A rey muerto, rey puesto
“a rey muerto, rey puesto”.
Se suele utilizar para indicar que nadie es indispensable y que cuando un puesto, sea del tipo que sea, queda vacante, lo mejor es ocuparlo con otro nuevo personaje y olvidarse del anterior propietario.
Como ocurre en otras ocasiones, el origen del dicho no está del todo claro, y he podido leer en diferentes fuentes, diferentes explicaciones. De todos modos, se mezcla con frases como “el rey ha muerto, viva el rey”. El significado de ambas viene a ser el mismo. En este segundo caso, como automáticamente al morir un rey se declara un nuevo rey, la frase casi se explica sola.
Cuenta una historia que tras llegar noticia del asesinato del rey de Francia Enrique IV a manos del fanático Ravaillac a la corte, la reina que vio aparecer en ese instante al primer ministro, Sillery, imperturbable, contestó: "Os engañáis, señora, el rey de Francia no muere jamás". Nacía así la fórmula de consagración del principio sucesorio de la monarquía: "El rey ha muerto, ¡viva el rey". Con este refrán se proclama la norma de continuidad de cualquier institución
Otra explicación es la que expone Luis Carandell en su libro sobre anécdotas políticas. Dice que en la guerra de Sucesión española, cuando Felipe V estaba sitiando la ciudad de Barcelona, en poder de su oponente el archiduque Carlos de Austria, se animó el borbón y se decidió a luchar con sus soldados. Estos, viendo los riesgos que corría el monarca, le comentaron que no debía hacerlo, ya que “rey no hay más que uno”. A esta sensata sentencia contestó Felipe V con la frase que nos ocupa: “Otro habrá. A rey muerto, rey puesto”
Lord Kaos
Ni están todos los que son, ni son todos los que están

lunes, 11 de junio de 2012
Cría cuervos y te sacarán los ojos

El origen de este refrán se desconoce, aunque hay quien lo atribuye a una anécdota que le ocurrió a don Álvaro de Luna durante una cacería.
En el transcurso de ésta, el célebre condestable de Castilla se topó con un pobre hambriento que en el lugar de sus ojos presentaba dos horribles cicatrices que desfiguraban por completo el rostro. Totalmente impresionado, Don Álvaro le preguntó acerca del origen de las heridas
El mendigo le respondió lo siguiente: “Tres años ha criaba yo un cuervo que había recogido pequeñito en el monte; y le traté con mucho cariño; poco a poco fue haciéndose grande, grande… Un día que le daba de comer saltó a mis ojos; y por muy pronto que me quise defender fue inútil: quedé ciego”.
Don Álvaro socorrió a aquel desdichado, y con amarga ironía dijo a sus nobles compañeros de caza: “Criad cuervos para que luego os saquen los ojos”.
Desde entonces, esta frase se aplica para indicar la ingratitud de aquellas personas que, debiendo grandes favores, los olvidan o los pagan con acciones injustas o palabras molestas
***
Este famoso refrán cobra verosimilitud con Eduardo VIII de Inglaterra, duque de Windsor, tras su abdicación en 1936.
Este hombre, que abandonó un trono por amor, fue incapaz de mostrar gratitud hacia Walter Monckton, su asistente personal, que no dudó en seguirle al exilio cuando contrajo matrimonio con la divorciada estadounidense Wallis Simpson.
Tras más de treinta años a su servicio, a la hora de su jubilación, el duque de Windsor se limitó a regalarle una pitillera… Y, por si fuera poco, ¡con su nombre mal escrito!.
The Crow
Una historia , un refrán
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domingo, 8 de abril de 2012
¿Paranoia o Apocalipsis 2012?
lunes, 16 de enero de 2012
Venezuela Magica
Muchos son los lugares que me gustaría visitar Hawai , la Isla de Pascua , Irlanda, Cuba , Nigeria ... pero si hay un lugar que me llama la atención y me fascina es La Montaña Sagrada de Sorte en Venezuela . En ese lugar místico-mágico tiene lugar un flujo continuo de visitantes peregrinos creyentes etc que van a hacer sus ofrendas o peticiones dentro de un marco totalmente narutal el templo es la montaña el rio y confluyen en perfecta armonía distintas corrientes espiritistas que van desde la corte India pasando por Héroes históricos a la corte Vikinga llegando a un total de cuarenta . Esta corte tiene como cabeza regente a María Lionza la cual , se le suele representar como una bella dama vestida con un manto azul, plumas de colores y joyas, sentada sobre grandes boas o dantas acompañada de pumas, jaguares o chivos. La leyenda señala que manifiesta su presencia a través de una mariposa azul . Pero mucho mucho antes de ser conocida como María Lionza ella ya existía su nombre era Yara el espíritu de las aguas dulces y la naturaleza se conocían muchas historias sobre ella pero por desgracia todos sabemos que la colonizacion implica cambios asi que en el xv con la llegada de los españoles intentaron enfocar el culto hacia Nuestra Señorade la Onza pero la leyenda de Yara sobrevivió y paso a ser conocida como María Lionza Aquí os comparto un vídeo con una de sus muchas leyendas espero sean de vuestro agrado . |
miércoles, 28 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Blue, 4000 años a.C. raza de las estrellas
domingo, 27 de noviembre de 2011
Codex Gigas (reto Zandorx)
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