Os propongo que escojamos un mito o leyenda entre las diversas mitologías que hay a lo largo y ancho del mundo y lo compartamos Ya sea sobre las estaciones o increíbles batallas bélicas entre dioses etc Espero sea de vuestro agrado la idea Un saludo Iansa |
miércoles, 30 de mayo de 2012
Mitos y leyendas
sábado, 13 de agosto de 2011
El posteo paranoico - hoy - Evento de Tunguska
sábado, 6 de agosto de 2011
El posteo paranoico - hoy - la tierra hueca
sábado, 25 de junio de 2011
Misterio - El Parlamento de los grajos
Misterio
El Parlamento de los grajos
Por Cain
Editado en forma de cuento por El Rey de los Desterrados
Corvus frugilejus, grajo, en ingles rook; palabra que también significa engañar y robar, y en el ajedrez, torre. Los grajos son los corvidae más sociales, construyen nidos en grajerías con cientos de pájarospor árbol.
Tenemos un campo vacio, inmenso terreno de hierba seca y cielos estáticos de color gris, que de pronto se oscurece ante una multitud infinita de pájaros negros que vuelan en círculos y descienden como la lluvia, posándose en el suelo y cubriéndolo por completo, o casi por completo.
En el centro del campo hay un lugar vacio y en medio de este lugar, un grajo solitario. Grazna y chilla, y grazna un poco más. Diez mil ojitos lo contemplan sin parpadear, a veces gritan, como preguntando algo. Es como un parlamento. Es como un juicio.
El grajo solitario sigue graznando y los demás esperan.
Luego pueden ocurrir dos cosas; a una señal, que los ojos humanos no podrían identificar, los pájaros levantan vuelo al unisonó, dejando al grajo solitario en el campo… O, también al unisonó, caen sobre el y lo matan a picotazos.
Ese es el misterio.
jueves, 23 de junio de 2011
Es Vedrá...
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martes, 26 de octubre de 2010
Fantasmas y aparecidos ...
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Aunque la muerte es algo natural, no podemos dejar de lado un cierto temor a lo desconocido El misterio que la envuelve alimenta creencias, ritos y leyendas que sobreviven de generación en generación
En la Bretaña francesa, cuando esto sucede , se celebraba lo que llamamos “proella” que consiste : En el domicilio del ahogado sobre una mesa cubierta con un paño blanco se colocaba una cruz de cera también blanca, flanqueada por dos cirios encendidos En frente, un plato con agua bendita y una rama de boj. Durante la noche se vela como si del muerto se tratara y por la mañana se formaba un desfile camino de la iglesia encabezado por el sacerdote A continuación una persona de la familia portaba la cruz de cera y detrás seguían el resto de los familiares, amigos y vecinos. Llegados a la iglesia se depositaba la cruz de cera sobre el catafalco y se llevaba a cabo el funeral Una vez terminado, se metía la cruz en una caja de madera que quedaba en la iglesia para luego trasladarla al cementerio colocándola en un mausoleo en dónde se reunían todas las cruces de cera de los marineros desaparecidos Aparecidos y fantasmas a veces actúan solos y otras van en grupo. Estos grupos reciben distintos nombres dependiendo de lugar, por ejemplo en Asturias se les conoce por La Güestia, en Galicia por La Santa Compaña, en Extremadura por Cortejo de gente de muerte y en León por La hueste de ánimas. Independientemente del nombre, estos grupos están formados por almas en pena que durante la noche recorren los caminos, van vestidos con túnicas con capucha y llevan en la mano una vela encendida y su misión es más o menos anunciar una muerte. Siempre hay quien saca tajada de todo
"Le Prieure y su aparecido"
"Le Prieure es una mansión del siglo XVIII ubicada en una localidad de Francia; en tiempos pasados fue el domicilio del prior de una comunidad religiosa. En Julio de 1955 fue comprada por una dama, madame V., quien se instaló en ella con sus hijos Jean y Gastón. A los cuatro días de su llegada a la casa, madame V. se encontraba en su dormitorio, que había sido también el del prior, cuando de pronto apareció ante ella una figura humana que llevaba túnica y cubría su cabeza con un capuchón. La figura avanzó hasta quedar frente a la chimenea; allí se arrodilló y se inclinó tres veces hacia el suelo en actitud de implorar. Estuvo largo tiempo arrodillada; después se levantó y se fue hacia una puerta que daba a un pequeño gabinete
Superado su terror inicial, madame V. empezó a preguntarse si lo que había visto era real o producto de un mal sueño, o una alucinación. Poco a poco se fue convenciendo de que todo había sido imaginación, hasta que, semanas más tarde, una noche, la puerta de la habitación volvió a abrirse para dar paso a la misma figura, que repitió exactamente todo lo que había hecho la primera vez A madame V. ya no le cupo duda: un monje anciano entraba a orar en la habitación del prior. Resolvió hablarle la próxima vez que lo viera. La ocasión se le presentó algunas semanas más tarde cuando el monje entró en la habitación, esta vez dejando sentir un fuerte olor a moho. La figura se arrodilló como siempre delante de la chimenea, comenzó a llorar estremeciéndose con los sollozos, y con una voz extraña dijo: "¡Dios mío, misericordia! ¡Tened piedad de mi, Dios mio! ¡Perdóname, Jesús!"
Madame V. quiso hablarle, se sentó en la cama y el monje entonces la miró sin hacerle mucho caso. Luego de un rato largo se levantó al fin y le dijo: "¿Qué hace usted aquí? ¿Por qué está aquí? Nadie tiene derecho a turbar la paz de esta casa, que fue construida por religiosos para servir a la mayor gloria de Dios" Entonces madame V., conmovida, le preguntó por qué estaba él ahí y por qué venía a rezar a ese lugar. El monje confesó que hacía siglos que oraba ahí y que nunca sería suficiente para borrar sus pecados y los crímenes que había dejado cometer en nombre de Dios y la religión. Luego alzó los brazos al cielo y dijo: "¡Sufro, Dios mío, sufro! Los hombres quieren ser superiores a Dios y se precipitan hacia los abismos. El globo terráqueo estallará, y Europa, Asia y África serán sumergidas. Solo emergerá América del Sur". Luego se volvió hacia madame V. y le preguntó: "¿Ha dado de beber al prisionero?
Ella preguntó de qué prisionero se trataba y dónde estaba, a lo que el fantasma respondió que estaba en el calabozo al lado del refectorio del convento y le contó del hombre que había muerto de hambre, sed y frío en ese calabozo, y que él, por cobardía, había aceptado que esto sucediera. Después dijo a madame V. que buscara en los alrededores del oratorio los restos de la estatua de Notre Dame au Flambeau y que la repusiera en el nicho del oratorio pues durante siglos había sido reverenciada y había efectuado curaciones y otorgado gracias. Cuando madame V. prometió hacerlo, el monje se fue La señora pidió entonces a sus hijos, sin hablarles del fantasma, que buscaran el calabozo; éste fue encontrado, así como los restos de la estatua de la Virgen. El fantasma apareció durante once noches seguidas y madame V. se acostumbró a su presencia, no así sus perro, los que se negaban a entrar en la habitación y, obligados a hacerlo, aullaban con los pelos erizados hasta que se les permitía salir. Madame V. adelgazó y manifestó señales de un gran cansancio, por lo que decidió cambiar de habitación. La casa entonces se llenó de ruidos por las noches, ruidos que fueron aumentando en frecuencia y volumen sin que se pudiera encontrar qué era lo que los causaba. Una mañana, madame V. vio a otro fantasma, al parecer el de un obispo, que se le acercó, le tomó una mano y le dijo que se fuera de esa casa que había sido robada a los religiosos. Luego le hizo algunas predicciones, como la de que Francia, bajo la dirección de un gran hombre, conocería, después de muchas dificultades, una era de renovación y esplendor. En vista del desmejoramiento de su madre, los dos hijos, aunque sin creer en fantasmas, resolvieron ocupar ellos la habitación de las apariciones. Cierta noche que regresaba de la ciudad, Jean le vio: una forma humana indefinida en la ventana del dormitorio. Jean ya no dudó de la existencia del fantasma y tomó la decisión de fotografiarlo El 28 de octubre de 1956 tomó la primera fotografía que resultó ser sólo una mancha grisácea. El 12 de enero de 1957 el monje se presentó ante madame V. y le reprochó no haber reconstruido por completo la imagen de Notre Dame au Flambeau, a la que ella debía rogar por él, pues era la única que podía liberarlo de sus padecimientos. Madame V. encontró finalmente el trozo de estatua que faltaba y la puso encima de la chimenea del prior. Vinieron meses de calma. El 26 de octubre de 1959 el fantasma volvió a aparecer y Jean lo fotografió. Las fotografías, bastante claras esta vez, mostraban la figura de un monje. A finales de noviembre, durante una aparición, madame V. se le acercó y metió las manos dentro de la figura. La dama sufrió un violento shock físico y luego se sintió invadida por un frío glacial. La forma se deshizo. Las manos de la señora se hincharon y le ardían como si se hubiesen congelado. Al dia siguiente aún tenia los dedos muy hinchados, y siguieron así durante unos dos meses. En la piel se advertían pequeñas quemaduras; la piel de las manos y antebrazos quedó rugosa y los dolores en las manos volvieron a presentarse con bastante frecuencia. En marzo de 1960 el fantasma apareció, probablemente por última vez, en el vestíbulo. Alzaba al cielo los muñones de sus brazos y pidió a madame V. que lo librara de su martirio. Ella preguntó qué podía hacer y él respondió que había muerto sin los auxilios de la religión, y que hiciera sobre él grandes señales de la cruz y lo rociara con agua bendita. Ella explicó que iría en busca del agua bendita; al regresar, el monje había desaparecido y ya no volvió a ser visto
The Crow
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viernes, 23 de julio de 2010
Donde viven los Duendes...
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jueves, 27 de mayo de 2010
Si miras el dibujo morirás
Esta Leyenda urbana se alimenta de una historia sobre una chica coreana que pintó dicho dibujo antes de suicidarse. Y por tanto esta especie de maldición se contagia a todos aquellos que observan el dibujo durante más de cinco minutos.
Al parecer el dibujo es del artista Robert Chang y por tanto fue este artista quien dibujó a esta preciosa chica y no una adolescente coreana que se suicidó.
Hay que comentar que al parecer hay algún posible caso de personas que han llegado a suicidarse al escuchar la historia, pero todo cabe señalar que dichas personas tenían problemas psicológicos y por tanto la leyenda solo hizo de detonante de un problema que ya existía.
No disponemos de casos concretos de personas que se hayan suicidado y por tanto no podemos asegurar que dicha leyenda haya ocasionado algún suicidio por la sugestión, aunque es probable desde el punto de vista de la psiquiatría.

