Hay un pueblo esparcido por el mundo condenado al no descanso a errar sin rumbo ¡Malditos malditos ! hululan las aves a su paso ¡Malditos todos están! ... El viento borro el camino sus consecuencias duraran por la eternidad dicen que de oriente vienen mas nunca volverán La caravana se prepara para trasnochar entre carretas y lumbres se cuenta sobre un lugar donde el rey de los gitanos rapto a un niño de su hogar sus padres eran dos sombras capaces de volar oscuras como la noche negros cuervos que degolló el rey sin piedad. Con el pequeño en brazos se perdió en la oscuridad al amparo de su poblado conjuró sobre el pequeño haciéndolo olvidar allí entre extraños vivió oculto el niño de piel pálida como el cristal y aun que lo hicieron pasar como uno de ellos era un ser sobrenatural Conocía cualquier lengua la podía interpretar el futuro lo hacia suyo e incluso la causa de la muerte podía descifrar El rey vio por fin crecer los dones que tanto quiso aprovechar creyendo que los años pasados le otorgaban inmunidad expuso al joven tras unos barrotes como un espécimen sobrenatural y por un saco de oro cualquier rico señor lo podría ostigar Bajo amenaza y con magia sucedía el muchacho se cubría de una sombra espectral graznaba implorando su fin pues bajo conjuro era obligado a mutar . El lamento fue tan intenso y su pena tan brutal que en esa noche sin luna los arboles se empezaron a agitar por un viento misterioso fue puesto en libertad este se alzo de nuevo con la fuerza de un huracán lanzando las carretas por el aire desperdigadolas haciendo a los gitanos chillar Mas no era este un viento común pues eran cuervos agitando sus alas cientos miles y en un graznido que pareciera un eco una sombra se alzo y dijo a cada uno por igual Viajamos hasta los confines de la tierra sabemos lo oculto, lo secreto, lo de más allá No habéis tenido piedad de uno de los nuestros ¡Malditos eternos !¡malditos sin tierra y sin hogar ! pagareis por más de mil años vuestra codicia por una injusticia que osasteis callar nunca encontrareis el camino de vuelta a vuestro hogar y allá donde piséis la tierra en eternidad un cuervo os ha de vigilar . |
martes, 12 de junio de 2012
Malditos por la eternidad
sábado, 14 de abril de 2012
Hay una leyenda sobre un lugar magico
sábado, 31 de marzo de 2012
La historia de Arturo
Arturo era un niño como todos los demás solo que por las noches salia a esconderse en medio de la oscuridad con una linterna era feliz tapándose con las mantas hasta por encima de la nariz soñaba e imaginaba un mundo lejano sintiéndose rey de una tierra sin fin . montando en un dragón volaba a través de las montañas para ir presuroso en busca de la reina de las Hadas soñabase valeroso ,¡un día la encontrare! le haré saber mi valor ... Yo lo observaba por un momento me sentía revivir cuando compartia sus sueños eran ilusión para mi . Noche a noche Arturo creció su pelo rubio aun brilla bajo el sol pero sus pasos son lentos sus ojos no miran al sol perdió el rumbo y de su sueño se olvido . Ahora vive deprimido nada llama su atención yo aun comparto su casa soy el mismo fantasma que vive en su habitación ¡Quisiera gritarle ! decirle ,que libere su memoria que nada se perdió ¡Qué la vida es sueño y los sueños emoción ! Quizás algún día me escuche quizás me de la opción Mientras los dos estamos tristes pero solo él tiene la solución . |
martes, 6 de diciembre de 2011
Lo que encontré en el fondo de la piscina
| Después de dar vueltas en esa vieja carretera Alice mi compañera de trabajo estaba desesperada, el móvil no tenia señal y la niebla era intensa, la noche pronosticaba una helada como ninguna, nada funcionaba ni la radio y el gps era un desastre, un eterno vip de los equipos de localización se escuchaba dentro del vehículo, un tenso silencio nos rodeaba, el camino a la ciudad no aparecía por ningún lado y los letreros en la ruta eran ilegibles, así transcurrieron las horas, el reloj ya marcaba las 12 y era evidente el cansancio en ambos.
Alice- por favor en el próximo paradero podrías detenerte, tengo hambre sueño y muchas ganas de una ducha es evidente que no estaremos hoy en la ciudad, la maldita niebla no baja y el estúpido chillido de tu aparato localizador me tienen hasta la madre.
Mike- pues eso trato pero por si no lo has notado, no pasan vehículos y hace mas de 4 horas no he visto una persona creo que estamos perdidos y yo también tengo mucho cansancio así que no te quejes tan pronto vea un hostal me he de detener.
Carajo Alice no conduce, no tiene la presión de la niebla y manejar en estas condiciones, que desconsiderada, por fin un pueblo creo que una buena carne asada me caería muy bien.
Mike- Ali pararemos aquí, atenta por si vez un hotel que tenga comedor.
Alice- pero eres tarado apenas puedo ver mi nariz y quieres que vigile si hay un hotel con comedor.
Mike- olvídalo aquí veo uno, vez que raro no hay nadie en el pueblo ni perros ni nada.
Alice- Mike en verdad, no sé cómo me ofrecí a acompañarte a esa negociación, eres un pesado y eres totalmente paranoico, en estos momento debería estar tumbada en mi cama durmiendo entre ceda y tú me traes aquí, a un pueblucho con un hotel de tercera.
(El hotel parecía acogedor y a todas luces renovado)
Mike- buenas noches, hey hay alguien, necesito una habitación Alice- espero que este abierto el comedor necesito un café urgentemente, que frio no? Mike- parece que no hay nadie
(De detrás de una pared falsa entra a la recepción una mujer blanca, con una apariencia desalineada, pero con una belleza vivida)
Recepcionista- buenas noches que podemos hacer por ustedes Mike- bueno quisiera dos habitaciones por favor Recepcionista- lo siento señor estamos al máximo de ocupación la niebla a traído a una gran cantidad de personas. Mike- pero si esta vacio el estacionamiento como puede ser posible? Recepcionista- detrás del hotel hay un motel y está el estacionamiento lleno señor. Alice- bueno, bueno y que puedes ofrecernos Recepcionista- solo tengo una suite el precio es de 900 dólares Mike- dólares?, Pero amiga estamos bueno Alice- ya no seas duro y pasa la tarjeta, señorita hay café caliente? Recepcionista- lo siento el comedor cerro pero en la habitación cuenta con una cafetera y el pago es en efectivo señor, Mike- bueno creo que ustedes se aprovechan de nuestra situación Recepcionista- lo siento señor pero si gusta hay una posada a un kilometro si lo que busca es un lugar de paso Alice- oye pero que te pasa mira Mike págale ya no soportare mas además veo una máquina expendedora.
(Después de pagar toda la semana de pago de la señorita me dio mi llave, valla pero que atractiva es esta mujer, además tal parece que el frio no le afecta ya que esa blusa blanca parece bastante ligera.)
Mike- bueno muchas gracias señorita, perdone a qué hora abre el comedor? Recepcionista- puedes llamarme Dana y el comedor esta en remodelación pero a dos cuadras podrán encontrar un comedor (un murmullo malicioso salía de entre sus labios pero era casi imperceptible) Mike- perdón Dana- que pases buenas noches Mike
(Que extraña mujer pero esa mirada caray y tengo que pasar la noche con esa mula que no para de quejarse)
Alice- que paso? Mike- pues no pude arreglar las dos habitaciones así que pues tendremos que quedarnos en la misma. Alice- espero que tengan un sofá grande porque ni pienses que dormiremos en la misma cama, oye esa mujer me pareció algo extraña, su piel es envidiable y sin ninguna imperfección, talvez le pregunte donde se atiende o que me recomiende a su nutriólogo (una sonrisa irónica se desprende de la boca de Alice), y tal parece que le llamaste la atención conquistador Mike- pero de que hablas yo solo, hem, bueno ya que quiero salir temprano mañana
Una vez en la habitación ambos con un poco de pudor nos quitamos lo menos de ropa que pudimos, Alice se desprendió de aquel saco grueso de lana y sus zapatillas negras, tomo la toalla y se metió a la ducha, por mi parte prendí el televisor pero mi suerte no se podía componer ningún canal estaba disponible así que solo espere a que Alice me dejara libre la ducha, Alice salió de la ducha con una toalla amarrada como turbante en el cabello, me vio con una mirada sensual y se interno en las sabanas semi transparentes de la cama se saco lo que traía puesto quedando su cuerpo desnudo, no podía evitar el mirar y a ella parecía no importarle, sin embargo tenía que tomar la ducha y lo mas probable es que cuando saliera ella estaría dormida, así que recogí mis intenciones y camine directo al baño.
Media hora después salí del baño y como sospechaba Alice estaba dormida, a media luz, y por ninguna forma me quedaría en el sofá, así que poco a poco me monte a un lado de ella y me dispuse a dormir, Alice giro abrió los ojos y por un momento pensé que sería arrojado a un lado pero estiro su mano hasta mi pecho y empezó a acariciarme una caricia llevo a otra y en menos de lo que pensé nuestros cuerpos desnudos estaban unidos, casi sofocado por el clímax, note como el ambiente cambiaba era extraño y alucinante, Alice no se detenía y sus ojos parecían perdidos en un éxtasis casi antinatural.
Nos miramos unos segundos y ella se recostó entre mi brazo y mi pecho, no cruzamos ninguna palabra, pero la habitación parecía llena de miradas, casi podía escuchar murmullos, un escalofrió recorrió mi espina dorsal, una esencia de flores me invadió por un momento pensé que era el aroma de Alice pero con forme tomaba conciencia de todo mi cuerpo agotado se entregaba al sueño…
Oscuridad, humedad y frio.
Mis pies están casi congelados por el frio, no logro encontrar el interruptor y pareciera que el colchón no estuviera mas, siento la dureza de la base no puedo ver ni siquiera mi mano a tientas me incorporo y lo primero que resuelvo es Alice, primero empezaron llamados en cordura pero después de unos minutos ya gritaba por ella o alguien que me pudiera auxiliar, un silencio se apoderaba de todo, los oídos dolían por tal silencio y cualquier parte que mis pies desnudos tocaran había agua fría, a tientas trataba de descifrar donde me encontraba tan pronto ubique el lugar las ventanas¡, recorrí las paredes ásperas y trozos de recubrimiento se quedaban en mi mano, pero nada, mi corazón palpitaba tan fuerte, cualquier cantidad de ideas llenaban mi cabeza, fui drogado, fui secuestrado, miedo y caos.
Nada podía lograr, todo era bizarro, si era una pesadilla era momento de despertar pero no podía, mi pequeño Joel hijo mío seguramente me está esperando al borde de la puerta, dios hijo mío perdóname, lizy amor mío absuélveme sé que no he actuado bien hoy, qué demonios que pasa, que pasa, quiero salir de aquí.
Voz - Mike, ven, Mike camina…
Mike- quien eres?, donde estas?, Alice?, dios que pasa.
Murmullo- camina Mike, se que deseas hacerlo
Mike- lizy dios santo, lizy perdóname, en verdad no sé cómo explicarlo, no volverá a pasar, lizy?, quien carajos está jugando no es de buen gusto, Elizabeth enciende la luz ahora.
Murmullo- Esta bien Mike
Un fuerte destello ilumino toda la habitación, por instinto cerré los ojos, una voz gélida y gutural desde la espalda replico.
Voz- ahora puedes ver Mike pero ten cuidado con lo que pides
Podía distinguir un color ámbar satinado, mi visión era muy mala, buscaba la forma humana de la voz a mi alrededor pero solo veía el color escarlata, tan pronto frote mis ojos y distinguí la escena.
Mike- puta madre que chingados, auxilio, ayúdenme, por dios sáquenme de aquí, por favor sáquenme de aquí, ya basta, ya basta se los suplico, dios sácame de aquí
Voz- dios no está aquí, te lo dije, cuidado con lo que pides.
Silencio y la habitación estaba en penumbras una vez más, despierta Mike, despierta de una buena vez, dios si me sacas de aquí confesare todo, le diere a mi mujer que la engañe, a mi jefe que lo he estado estafando, pagare mis deudas, seré bueno en verdad sácame de aquí.
Voz- Mike te dije que dios no está aquí solo tú y nosotros…
Un grito desgarrado retumbo por todos los rincones de la habitación, no lo pensé dos veces y corrí, no me importaba a donde iría, solo corrí, mi cuerpo atravesó un gran trozo de madera, sacudido por el golpe distinguía un corredor largo y al final de este una luz tenue que brillaba opacamente al final, al incorporarme la textura del piso era viscosa y resbaladiza, mi objetivo era llegar a esa luz, pero al querer avanzar era muy difícil y cada vez se volvía más denso el andar.
Voz- a dónde vas Mike, eres mío, la jodiste Mike, ya te jodiste
Mike- vete al carajo tengo que salir de aquí.
Era inútil, desde la punta de mis dedos hasta mi pecho estaba cubierto y puntas afiladas rasgaban mi piel, pero era mi objetivo, toda clase de alaridos me invadían, sombras cruzando, podía distinguir sus cuerpos que se internaban en los bordes de las paredes, mi pensamiento no era otro llegar, tengo que hacerlo, cuando casi mi cuerpo estaba cubierto y mis fuerzas para seguir se agotaban, sentía como cada parte de mi cuerpo colapsaba, ya casi no podía ver la luz, estaba atrapado y ya casi sin movimiento el hedor era insoportable, cuando estaba a punto de rendirme fui arrojado por el aire con una fuerza impresionante fui expulsado desde toda esa porquería, un gran salón lleno de luz y todo blanco, un blanco perfecto.
No había parte de mi cuerpo que no estuviera lastimada, sangraba en abundancia, vire mi mirada para aquel lugar de donde había salido y podía distinguir un cumulo de cuerpos apilados segregaban sangre y gusanos, los escasos ojos en aquellas cuencas podridas me miraban con lamento y furia.
Voz femenina- Mike, ho pobre Mike, te lo dije estábamos llenos, pero decidiste quedarte aquí.
Una figura femenina yacía parada delante de mis restos, una falda corta color negro dejaba entre ver dos largas piernas torneadas y cubiertas por una fina seda con grecas como si fueran parte de la piel, sus manos eran blancas con uñas pintadas de escarlata y negro y un gabán prominente en color oscuro, y esa cara esa mirada fría y sin vida, Dana
Mike- Dana que es esto, porque estoy aquí.
Dana- estas aquí porque así quise que fuera, debiste pasar de largo al no ver a nadie, debiste haberte quedado en el sofá, pudiste haber llegado antes a tu ciudad, pudiste haber tomado otra decisión pero no fue así.
Mike- por favor te lo suplico dime como salir de aquí, quiero estar con mi familia, abrazar a mi hijo, besar a mi esposa.
Dana- lo vas a hacer Mike, lo vas a hacer, ve hasta la orilla de esa piscina y mira que hay en el fondo.
Arrastrándome poco a poco me alejaba más de Dana y me acercaba mas a la piscina, al llegar a la orilla mire en el fondo todo ese dolor se agudizo, lagrimas de sangre se deslizaban por mi rostro, entonces supe que estaba perdido.
Dana- lo vez Mike, Mike abrazara a su esposa y a su hijo, Mike tendrá un romance con su colega, y le contara a sus amigos las proezas pero tú, tú en este momento me perteneces por siempre
Vi alejarse del reflejo de la orilla a esa figura que abrazaba a Alice me giño el ojo y desapareció. |
lunes, 21 de noviembre de 2011
la mansion del mas alla
La noche es eterna hasta que se acaba, mientras tanto yo sigo caminando en medio de una silenciosa ciudad, cubierto por una suave y fresca brisa de verano, de esas que te mantienen despierto. No hay nadie más, ni autos ni gente; bien podría ser el ultimo habitante del mundo, con toda una ciudad completamente para mi disfrute y uso, y mi mente solo puede pensar en el eco que generan mis pies al caminar, es como si alguien me siguiera, desde lejos y desde cerca a la vez.
Mis pies me guían ya que mi único objetivo es caminar sin importar el rumbo al que me lleve el improvisado camino; finalmente termino frente a una magnifica y desgastada casa, de un estilo extraño para la ciudad en la que vivo, casi sacada de una película de terror. Curioso decido ver si puedo entrar y para mi sorpresa encuentro que la puerta principal cede fácilmente; al ingresar observo entre la oscuridad y las sombras, que el tiempo ha sido aun mas inclemente con el interior de lo que fue con el exterior, es como si todo hubiera sido desgastado a propósito.
A medida que me adentro en la mansión, el aire pareciera volverse cada vez más denso, aunque logro captar un sutil aroma que no logro describir, pero que me transporta al pasado, a mis días en la escuela primaria y a las grises tardes de invierno. Parece como si la mansión cambiara a medida que avanzo, surgiendo vacías habitaciones donde por lógica no debería haber más que una pared, creando puertas que dan a otra puerta que da a un enorme agujero repleto de penumbras; haciendo brotar escaleras que llevan hacia la nada.
Hay algo raro en esta casa y el olor que antes sentí es cada vez mas fuerte… ¡Ya lo recuerdo! Ya sé que es ese hedor; los pensamientos se agolpan en mi mente, queriendo mostrarse todos a la vez… recuerdo que fue en la primaria, yo no debía de tener más de 10 años… había pasado algo… pero no está claro, tan solo veo un cielo gris, lloviznaba y mi maestra parecía conmocionada por algo… ese olor tan fuerte, tan presente… había una chica, una compañera de curso… siempre estaba pintándose las uñas, creía que nunca le quedaban bien por lo que al terminar su trabajo, se las limpiaba y volvía a empezar… si ese es el olor, ¿pero porque me cuesta tanto recordar que ocurrió?... la veo, estábamos jugando a la mancha, todos los niños corrían de un lado al otro, uno me empuja y yo tropiezo cayendo sobre ella… una profesora grita, me doy vuelta y la veo a mi compañera caer por las escaleras… rodando por sobre los escalones de mármol… la veo en medio de un charco de sangre y huelo… huelo el intenso aroma del frasco quitaesmaltes quebrado entre sus pequeños dedos de uñas pintadas…
el rey de los desterrados
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Once Upon a Time o de como van sacando series buenas :P
martes, 15 de noviembre de 2011
pequeña obra de misterio
Al subir la vieja escalera principal, los peldaños gemían y se retorcían bajo sus pies, anunciando su presencia; en otra ocasión hubiera ascendido tratando de no hacer ruido, pero este momento ya había sido anunciado desde hace mucho tiempo y era una deshonra quitarle a la noche su carácter de profecía cumplida. El sabia porque estaba aquí, también sabía que no estaba solo, que al final de la escalera, en el fondo de un largo pasillo, en la última habitación, detrás de una pesada puerta de madera, había alguien que lo estaba esperando.
“Pensé que no vendrías, a veces imaginaba que lo dicho en el libro no era mas que una larga serie de casualidades, escalofriantes casualidades” le dijo la persona dentro de la habitación, cuando lo vio parado frente al umbral de la puerta, sin atreverse a entrar.
“te mentiría si te dijera que yo no tengo miedo, pero aun así debo hacerlo, tengo que…”
“no te preocupes, hazlo, que ya estoy preparado desde hace años… Sabes, de todo lo que hice, tu siempre fuiste mi favorito”
“¿crees que todo esto podría haber sido distinto?”
“no lo se, prefiero no saberlo”
Lentamente, el hombre levanto su arma y apunto directamente a la cabeza de la persona que lo miraba desde el fondo del cuarto; pasaron varios segundos hasta que finalmente logro apretar el gatillo.
El fogonazo ilumino la noche, pero rápidamente esta volvió a su oscuridad habitual.
el rey de los desterrados
lunes, 17 de octubre de 2011
El loco - dedicado a nuit
Era un día como cualquier otro en el hospital psiquiátrico de Santa Helena, ubicado al final de la amplia Av. Los Robles. El Dr. Ernesto Hermes se encontraba sentado detrás de su escritorio, con una enorme pila de papeles frente a él; el día de ayer uno de sus pacientes se había rehabilitado completamente y eso siempre significaba lo mismo, una enorme cantidad de informes que escribir, así como otra gran cantidad de papales que firmar. “Esto va a terminar volviéndome loco” pensó mientras releía por octava vez un informe sobre la evolución del paciente.
Cuando todo parecía indicar que esta iba a ser una mañana tranquila, los gritos provenientes del comedor arrojaron por el suelo todas sus expectativas. Rápidamente el Dr. Ernesto se dirigió al origen del incesante griterío y pudo ver como un enfermero trataba, por la fuerza, a que uno de los pacientes tomara una pastilla.
“¡YO NO TOMARE NADA, ESA PASTILLA ES VENENOSA Y TU ERES UN TRAIDOR!” Exclamaba el paciente “¡HARE QUE TE DECAPITEN, POR INTENTO DE ASESINATO REAL!”
“tomate la pastilla de una vez, viejo idiota” dijo el enfermero, mientras que el anciano se retorcía entre sus brazos.
“Tranquilícense todos” dijo de pronto el doctor “y usted Rodríguez, suelte a ese pobre anciano antes de que le quiebre algún hueso”
“Gracias a dios que vino usted Doctor” Le dijo el anciano, acomodándose la ropa “ese que dice ser un enfermero no es más que un asesino, contratado para matarme; debe venir del Reino de Antoquia, usted bien sabe que siempre quisieron destruirme y conquistar mi imperio”
“A ver Mi Señor, páseme esa pastilla” le dijo el médico al anciano “uhmmmmmm no mi señor, se equivoca, esta pastilla no tiene veneno; es para evitar embrujos y maldiciones, es muy importante para su salud y la integridad de sus dominios”
“espero que este seguro, mis enemigos tienen brazos y ojos por todos lados”
“No se preocupe, confié en mi palabra, esa pastilla le hará un bien enorme mi señor”
“Está bien, confiare en usted, ya que por algo es mi medico real, pero eso sí, desde ahora y en mi carácter de emperador del vastísimo imperio de Lunan, declaro que ese enfermero es un enemigo real”
“No se preocupe, yo me encargare de que reciba el castigo que merece” le dijo el médico.
“No entiendo porque le sigue el juego, está loco, pero aun así usted lo trata como un cuerdo” le dijo finalmente el enfermero Rodríguez.
“le “sigo el juego” ya que es la única forma de que no se cierre, lo necesito abierto, cooperativo” le respondió Ernesto.
“Yo haría las cosas de otra forma”
“Si es por eso, que yo soy el médico y usted es solo un enfermero. La próxima vez trátelo con más amabilidad, que no me importa de quien seas el sobrino, yo no tolerare la fuerza bruta en mi hospital.”
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El historial clínico del “Emperador” era de lo más vistoso, fue un caso repentino de locura en la que un hombre de 60 años, se despierta y dice que él no es la persona que era, no recuerda haber sido José Gómez, ni haber vivido toda su vida en las afueras de la ciudad, pero afirma con vehemencia ser el 8avo Emperador del vastísimo reino de Lunan, Enservio Tercero; un mandatario justo y honorable.
“Buenas tardes mi señor, espero que el incidente de la mañana no le haya arruinado el día” dijo Ernesto, sin apartar la vista del informe que tenía en su mano.
“oh no, no se preocupe que mis enojos se pasan fácilmente; aparte no puedo estar más contento”
“¿contento? Cuénteme mi señor, ¿Qué fue lo que le alegro el día?”
“El amor, mi joven médico, me enamore de la mujer más bella y bondadosa de todas pero aun falta más, ya que le propuse casamiento y a aceptado; ¡Finalmente conseguí una emperatriz digna de mis dominios!”
“Wow, eso sí que no me lo esperaba, ¿y quién es la afortunada?”
“Su nombre es blanco y puro como la luna, se llama Elisabeth Ferret y dentro de 3 días nos iremos, para luego casarnos en el Palacio de las Mil Fuentes”
“¿la paciente Elisabeth, con ella se casara mi señor? Espero que me invite a la boda”
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Al día siguiente, la conversación sobre el casamiento real se había borrado de la mente del joven médico, no era más que otra disparatada conversación a la cual ya estaba acostumbrado. Solo noto un cambio en el comportamiento otrora energético de su paciente José, ahora se pasaba el tiempo sentado frente a una ventana que daba directamente a la avenida Los Robles, como si quisiera alzar su cabeza por encima de los edificios, con la vista perdida en algún punto lejano.
Al tercer día luego de la conversación, la mañana se asomaba tranquila en el hospital, aunque a su alrededor el Dr. Ernesto sentía una leve atmosfera de espera, un mar de quietud que parecía cubrirlo todo y que le impedía concentrarse en los archivos médicos que cubrían por completo su escritorio. “Parece como que todo fuera a estallar en cualquier momento” pensó mientras daba vuelta una hoja. Lentamente se percato de que un extraño sonido empezaba a escucharse cada vez con más claridad; al principio no supo de donde provenía ese ruido, hasta que sus ojos se posaron en la larga avenida y todas sus dudas se despejaron.
Marchaban a paso rápido, firme y elegante, cientos de porta estandartes vestidos de rojo y negro, algunos enarbolaban banderas mientras que otros entonaban con brillantes trompetas, una música de fanfarria que marcaba el paso con el que avanzaba la multitud. Pero no era eso solo lo que vio, ya que detrás de los portaestandartes, avanzaban los caballeros enfundados en brillantes armaduras de plata, mientras que a su alrededor pequeños y escurridizos saltimbanquis realizaban arriesgadas piruetas para disfrute y estupor de los testigos de tan extraño desfile. La comitiva llego finalmente a la puerta del hospital, el cual permanecía en silencio y quietud, como si esperara alguna explicación a tanta demencia; entonces, uno de los caballeros se separo del resto y con una voz poderosa y clara dijo:
“Hemos venido desde muy lejos, en búsqueda y llegada de nuestro emperador máximo Enservio Tercero, señor de los dominios plateados, mandamás de los bajos valles quien junto con su futura esposa y futura emperatriz máxima Elisabeth Ferret, futura señora de los dominios plateados y futura mandamás de los bajos valles, reinaran por siempre en el Palacio Blanco”
Nadie en el hospital movió un musculo, ni las moscas se atrevían a volar; tan solo contemplaban como el Emperador y la Emperatriz salían, tomados de la mano, y se iban junto a la enorme comitiva, hacia un destino que se encuentra más allá de los edificios.
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La vida sigue y para quienes se quedaron en el hospital, la vida siguió, aunque ninguno de ellos sabía muy bien hacia donde se dirigía sus vidas y sus razones; 4 días mas tarde del incidente, llego al hospital un enorme cofre de oro y plata, dentro de el había 659 cartas reales, escritas con tinta de oro; todos en el hospital recibieron la suya, incluso el enfermero Rodriguez, aunque la de el era distinta, ya que solo contenía una catarata de insultos reales y estaba firmada por “su ilustrísima madre que lo pario”. Cuando el Dr. Ernesto abrió la suyo, leyó lo siguiente.
“Esta usted formalmente invitado, al casamiento del emperador máximo Enservio Tercero, señor de los dominios plateados, mandamás de los bajos valles, con la emperatriz máxima Elizabeth Ferret, señora de los dominios plateados, mandamás de los valles.
Att, Enservio Tercero, emperador de Lunan.”
El rey de los desterrados
viernes, 9 de septiembre de 2011
El reflejo Oscar Wilde
miércoles, 3 de agosto de 2011
La casa de asterion - jorge luis borges
El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda trasmitir a otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Loas enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espíritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprndiera a leer. A veces lo deploro, porque las noches y los días son largos.
Claro que no me faltan distacciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suel, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. (A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos.) Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes reverencias le digo: Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora desembocamos en otro patio o Bien decía yo que te gustaría la canaleta o Ahora verás una cisterna que se llenó de arena o Ya verás cómo el sótano se bifurca. A veces me equivoco y nos reímos buenamente los dos.
No sólo he imaginado eso juegos, también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce [son infinitos] los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes, la casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris, he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Eso no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce [son infinitos] los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.
Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensantgriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor, Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redeentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?
El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.
-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.
miércoles, 1 de junio de 2011
el amarre
El pequeño consultorio se encontraba abarrotado de extraños objetos; las paredes cubiertas de estanterías ofrecían a quien quisiera ver, los más extraños bártulos traídos de lejanas tierras: antiguos libros de gastadas portadas, amuletos de toda forma, significado y uso, muñecos de voddo con alfileres clavados, hasta un gato negro de 3 cabezas disecado, que contemplaba la habitación con una mirada curiosa (las otras 2 miradas eran de aburrimiento y miedo)
Pero lo que más destacaba en ese caótico recinto, era ese hombre medio chaman africano, medio monje budista, que desde detrás del mostrador leía un viejo pergamino. Era ni más ni menos que el gran brujo Ogultu, hombre sabio que conocía los secretos de la magia y el ocultismo, aquel para el que la alquimia no guardaba ningún secreto y los tratos con los más bajos demonios eran cosa de todos los días.
“Veo que usted tiene un problema, Sr. Perez” le dijo Ogultu al hombre al otro lado del mostrador, que lo miraba con ojos de furia.
“Que perspicaz que es usted, la verdad que me sorprende” le respondió secamente Pérez, cuyo gris traje de oficina lo hacía ver totalmente fuera de lugar.
“Por favor Sr. Pérez tráteme con respeto, que mi trabajo es algo serio; confió en que el hechizo de amarre del ser querido que le realice la semana pasada haya funcionado perfectamente”
“¿Perfectamente dice usted, PERFECTAMENTE? ¡Pues ese es el problema! El maldito hechizo funciona demasiado bien, ya que desde hace 6 días que tengo a alguien atado a mis pies, que me sigue a todos lados y no me deja en paz, pero no es mi esposa quien me persigue, ESE es mi problema” La cara de Perez parecía una laguna de lava, roja de arriba abajo, a punto de estallar.
“¿Qué no es su esposa? Eso es imposible, yo nunca me equivoco…”
“¡Imposible una mierda! A donde quiera que vaya un gordo de 50 años llamado Enrique me sigue suplicándome perdón, arrodillándose para que lo perdone, para que le de otra chance y vuelva a sus brazos. Fíjese, asómese por la ventana y lo verá”
Efectivamente, afuera del consultorio esperaba un señor ya pasado en años y en peso, que caminaba nerviosamente de un lado al otro sin dejar de mirar por un segundo su reloj.
“Por el dios mar… no puedo creerlo…”
“Crealo porque es la pura verdad. Quiero que lo solucione, ya no me importa que vuelva mi mujer yo solo quiero sacarme de encima a ese tipo”
“Ya, ya mismo… por la gracia de Hecate” dijo Ogultu y se dispuso a realizar el ritual, yendo de un lado al otro de la diminuta habitación, entonando incomprensibles canticos, haciendo sonar una pequeña campana, a la vez que revoleaba frenéticamente un sahumerio de un olor espantoso.
“Listo Sr. Perez, no sé cómo pudo haber pasado, pero ya lo solucione; apenas usted salga de mi consultorio, Enrique se ira y usted no lo volverá a ver nunca”
Apenas Pérez puso un pie en la vereda, Enrique el gordo hechizado, se le acerco y le dijo:
“Me tenes podrido, me arrodille ante vos, te suplique perdón a gritos y sollozos y vos me tratas como una basura; yo merezco algo mejor. Adiós tarado”
Y pegándole una cachetada, se fue dejándolo a Pérez con un sentimiento de culpa que no podía explicar.
El rey de los desterrados
martes, 24 de mayo de 2011
el rey y la reina
Ya los años y la vejez se habían encargado de mermarle poco a poco las fuerzas, su mente se convirtió en una laguna de olvidos y la mirada fue llenándose poco a poco con una espesa niebla. Pero no necesitaba ver para sentir que esta sería su última batalla, sus huesos se
lo decían y el viento se lo susurraba al oído, ahí a lo lejos la muerte en persona viajaba en los 10 barcos de la Armada Española, que se acercaban temerariamente.
El Rey Rojo contemplo su reino, sus súbditos, acaricio con sus arrugadas y callosas manos a su querida reina y ya sabiéndose muerto dirigió el barco con las manos firmes y el pensamiento claro. La Armada fue la primera en disparar sus cañones; la mayoría de
los proyectiles cayeron en el mar, quien los recibió gustoso, pero algunos en su vuelo impactaron en el viejo barco, quien respondió el fuego con vigorosos cañonazos que retumbaron a lo largo de toda la nave; la Reina Roja mostraba sus filosos y legendarios dientes.
Tan grande era el valor del capitán y su tripulación, que por horas lucharon en medio de un oleaje que buscaba devorarlos, pero el enemigo era más numeroso y la victoria les era tan inalcanzable como la luna.
Finalmente solo quedo el Rey, de pie sobre el cuerpo agonizante de su amada hundiéndose juntos en un mar tranquilo que los recibía con respeto, como quien saluda a un viejo y querido amigo.
el rey de los desterrados
lunes, 23 de mayo de 2011
El cristal del espejo
domingo, 8 de mayo de 2011
la hija de la sombra
El viejo barco volador se deslizaba sin dificultad por encima de las nubes, de forma elegante, emitiendo algún que otro ruido proveniente del ya antiguo motor; debajo suyo se extiende el inmenso bosque de Velen, salvaje y hermoso, ubicado entre la ciudad portuaria de Gebol y la magnífica ciudad de Yeniel.
Si todo salía bien, en menos de 1 día llegarían a destino, justo a tiempo para el inicio de los Carnavales Nocturnos. La noche, toda iluminada bajo la luz de las dos lunas gemelas, era testigo de los cuentos que la tripulación narraba; uno a uno fueron contando el suyo, algunos trágicos como el del enano Teknerfisjo, quien narro la creación, el ascenso y la sangrienta caída de la antaño ciudad capital enana de Pedresgorn, ahora ocupada por seres oscuros.
Ya avanzada la noche le llego el turno a la bella elfa Iwen, quien con su dulce voz y la fresca melodía de su arpa entono la siguiente canción.
Noctambula y triste
La hija de la sombra
Por las noches recorría
Los bosques y sus escondites
Sentía dentro suyo
Punzante, la daga solitaria
Aferrada a su carne y su alma
Entonando un canto oscuro
Quisiera el destino funesto
Dar la llave que abre el candado
Que me libere, pues soy una esclava
De la soledad, que es mi ama
El destino llego una noche
Y ella vio bajo un roble
A los pies de un viejo castillo
El elegante y misterioso porte
Del hombre más bello de todos
Una fría mirada
Ojos color tormenta
Corazón duro de roca
Era la estatua de un muerto
Pero a ella no le importo
Y beso sus secos labios
Fascinada ante su encuentro
El alba los sorprendió a ambos
Y cuando su blanca piel se vio
Iluminada por los primeros rayos
Mágicamente se transformo
En una escultura de negro mármol
Y allí quedaron ella y el
Juntos, de forma extraña
En lo más profundo de un valle
Un roble los cubre con sus ramas.
El barco siguió su curso atravesando las nubes, peregrino solitario rodeado de un mar oscuro; la noche reina y canta, para todos los que estén dispuestos a escuchar.
El rey de los desterrados
martes, 3 de mayo de 2011
no hay luz al final de este túnel
El laberinto era inmenso, cientos de kilómetros de roca gris, de escaleras
a la nada, de puertas y ventanas que daban a una pared, de habitaciones
dentro de habitaciones.
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Todos los caminos llevaban al mismo final, una inmensa grieta en la roca, que
daba paso a una oscuridad impenetrable. “no hay luz al final de este túnel”
pensó ella, mientras cruzaba el negro portal.
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Pasos que se multiplicaban infinitamente, como si un ejercito de muertos
la estuviera siguiendo; tan solo podía seguir caminando hacia delante, tanteando
con las manos la fría roca del túnel. Un escalofrío le recorrió la espalda.
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…ahí estaba, el final del túnel…
y una escalera…
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Serpenteando en espiral, la escalera se hundía más y más.
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Grito y grito, araño las paredes buscando una salida, se arranco los pelos
mientras maldecía a la muerte, que tardaba tanto en llegar.
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La muerte llego, aunque ya era demasiado tarde.
el rey de espadas
martes, 19 de abril de 2011
lluvia, eterno, fuego, recuerdo
El día amanecía lluvioso, cubierto de negras nubes llorosas, que gemían en cada soplo de viento; pero esta tormenta, a diferencia de cualquier otra, era una tormenta sin fin que asolaba constantemente al pequeño pueblo de Sierra Negra, ahogándolo en un diluvio inacabable que inundaba las calles y las memorias de la gente.
Nadie recordaba el inicio de la húmeda maldición que los asediaba, tan solo sabían que ella estaba ahí, a veces en forma de llovizna, a veces bajo un potente aguacero de rugientes nubes y aplastante viento.
En este pueblo de lluvia eterna, los mas ancianos eran los encargados de custodiar el fuego que les daba luz y vida a cada uno de los habitantes; eran conocidos por todos como “los guardianes de la llama”. En cada oscuro amanecer, la gente iba en búsqueda de un trozo de ese fuego, cargándolo en negras vasijas de cerámica, objetos mágicos y sagrados según algunos, ya que impedían que el fuego se apagara, sin importar lo fuerte que lloviera.
Pero no solamente agua es lo que abundaba en el pueblo, también las leyendas chorreaban constantemente en cada reunión; algunas narraban historias sobre lejanos lugares en los que la lluvia ocurría una vez cada tanto, donde los días eran calidos y luminosos y las noches oscuras y cubiertas de estrellas. Pero entre todos los mitos, los que mas se narraban eran los del origen de la llama sagrada que protegían los Ancianos con tanto recelo; una de esas leyendas cuenta que esa hoguera provenía de una hoguera mucho mayor, echa en los antiguos tiempos, con la que se busco espantar a las nubes, bajo amenaza de prenderlas fuego.
Pero la historia más popular, era aquella en la que el primer anciano, construyo una altísima escalera, con la que llego hasta el cielo, para robarle 4 rayos de luz al astro rey.
Sea cual sea la verdad, los Ancianos siempre decían lo mismo, cuando alguien iba en búsqueda de un poco de calor.
“Solo tenemos esto, recuerdo de un recuerdo de lo que antes era el sol”
el rey de los desterrados
martes, 12 de abril de 2011
UNA HISTORIA DE SERPIENTES
Las dos se quedaron mirando. El Sol brillaba irradiando el calor que sólo las doce del día podían provocar en el desierto.miércoles, 9 de febrero de 2011
Musa de alabastro
Dormita, dormita conmigo, pernoctaremos bajo las estrellas, pernoctaremos con la luz de la luna cubriendo nuestros cuerpos, nuestros cuerpos indecorosos
Dormita, deja que te admire, deja que te ame, deja que mis besos morbosos recorran tu cuerpo consumido. Pero eso no importa por que te amo, hasta el final de los tiempos te amaré
Sea en esta noche lluviosa o tragándome el lodo que nos inunda
Soy un sueño, soy un sueño de sangre podrida, soy un caballero derrotado por el infortunio de la vida, soy un funeral, soy una lágrima, un deseo, un aliento frío en el cuello, no soy más que estas palabras, no más.
Por eso
Dormita, dormita como lo has hecho esta y todas aquellas noches frías, cuando no escuché tus palabras, cuando sabías que deseaba tu voz pero no te la pedía, duerme musa de alabastro
¡Oh!, que mientras duermas este dolor me matara por dentro, como una lluvia de lágrimas mi ser se inunda, me matas, me muero, lloro por ti, por mí, por esa fragancia que ya no me dejaras oler más... duerme mi musa de alabastro
Así como la noche ha sido mi estandarte, tú has sido mi dolor, mis lágrimas. Y tras esta inmortalidad maldita, sé que nunca más volveré a sentir tus besos
Y espero algún día volverte a ver para decirte.
Amor, ahora los dos estamos muertos
Vladimir Estrivöi
miércoles, 26 de enero de 2011
los recuerdos
Poca era la luz que entraba en el viciado cuarto, colándose a través de los agujeros del techo, atravesando las miles de telas de araña, mezclándose con el aire enrarecido por las especias y por un olor aun mas inquietante, hasta finalmente llegar debilitado esparciendo las pocas partículas luminosas que aun le quedaban, por todo el suelo.
Aun así, la oscuridad se había adueñado de la pequeña habitación, como si alguna voluntad ajena a la tierra quisiera no ver lo que ahí sucedía, no ver el enorme circulo de tiza roja dibujado en el suelo, no ver los símbolos arcanos y profanos que lo coronaban, ignorar completamente al cadáver abierto de par en par como una caja de los secretos, ubicado dentro del circulo mágico y por sobre todo, ignorar completamente a la oscura figura envuelta en sombras que contemplaba todo con ojos de hielo, mientras entonaba cantos oscuros hace tiempo olvidados.
Pero nada sucedió. Los minutos pasaron mientras el aire se pudría y se llenaba de pequeños espirales del humo de los sahumerios; nadie apareció, nadie acudió a la llamada de los antiguos y el hechicero se sintió estafado al contemplar la nada misma de un cadáver abierto, con las tripas asomándose tímidamente y con la mirada perdida que todo cadáver posee.
A punto estaba de abandonarlo todo, cuando de los sahumerios surgieron enormes pilares de llamas rojas que se alzaron hacia el techo; rugientes brazos de fue que poco a poco crecieron en su anchor, hasta formar una pared de fuego inmensa, un trozo de infierno que devoro habidamente al cadáver, mientras que entre sus lenguas de fuego surgía la terrible y apabullante forma del demonio astharoth, que se extendía enormemente superando los limites de la visión y la cordura.
“QUIEN ME CONBOCA, QUIEN ME LLAMA OFRECIENDO EL SACRIFICIO Y ENTONANDO LOS CANTICOS”
La voz del demonio, surgía de todos lados y de ninguno a la vez, envolviendo al hechicero tembloroso, que se sentía pequeño, insignificante y pasajero ante la presencia de tan magnifico ser.
“Yo lo invoque, mi señor astharoth, yo ofrecí el sacrificio y yo entone los cánticos, ya que mi pena es grande y usted, ho magnánimo ser, es el único que puede ayudarme”
Quiso parecer importante, aunque sin llegar a ser soberbio, pero tanto la voz como las palabras que dijo, eran débiles y se perdían fácilmente en el rugir de las llamas.
“Vera mi señor, mi carga es grande; por años dedique mi vida a la búsqueda de la sabiduría, del conocimiento ya la verdad ultima, pero soy mortal y la vida se me escapa mientras yo corro buscándole un sentido, temo morir, temo morir sin antes haber obtenido mi respuesta, que no es mas que la respuesta ultima”
“ENTIENDO TUS PALABRAS Y VEO TUS INTENCIONES FORMARCE EN LO PROFUNDO DE TU PEQUEÑO CORAZON. ES MI DECRETO Y VOLUNTAD, EL QUE NO SUCUMBIRAS A LOS BRAZOS DE LA MUERTE, HASTA NO HABER ENCONTRADO LA RESPUESTA, A CAMBIO TU ALMA SERA MIA UNA VEZ QUE MUERAS.”
Así fue decretado y así fue como sucedió.
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Los años pasaron como días y la respuesta seguía esquivando al hechicero; recorrió los paramos helados del Hisent, hasta llegar al templo mas alto de la montaña mas alta, bajo las mazmorras secretas que conducen a las entrañas del mundo, leyó el libro prohibido que ahí en lo oscuro se encuentra y en ningún lado encontró la respuesta.
Pero eso no lo exaspero, el tiempo no le importaba, las distancias no le pesaban, eran los cambios los que tanto miedo le infundían en su momentáneamente inmortal corazón.
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La guerra, la guerra lo arrasaba todo; era usual llegar luego de cientos de días y encontrar un lugar arrasado por algún conflicto. Iglesias de vitrales reveladores arrasadas por la espada, templos cargados de secretos consumidos en el saqueo sin sentido de seres que se llevaban cosas de las que nunca conocerían su verdadero valor.
Pero nada le dolió tanto, nada le causo esa sensación de que todo esta perdido que la destrucción total de la biblioteca de Alejandría, consumida entre las llamas de algún conflicto imbecil. Esa noche lloro, en una noche que se extendió por miles, maldiciendo al olvido, al fuego infernal, a la raza humana, tan dispar que mientras unos alcanzan la sabiduría, otros aun se revuelven en el fango primigenio de la violencia.
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El tiempo pasaba, como siempre, aunque el sentía que poco a poco su velocidad aumentaba; atrás le quedo la Ilustración, con la que tanto había sentido estar cerca de la respuesta, en esos valores basados en la razón por encima de todo otro impulso mas bajo, en la ciencia que todo lo explica, que todo lo puede.
Pero la respuesta aun le era esquiva.
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Incesante pasaba el tiempo, lo que ayer era, hoy ya no es y fue olvidado el día de mañana. Capa tras capa de recuerdos fueron apelmazándose en su mente, que poco a poco fue tomando la forma del cuarto en donde se origino todo, donde el cadáver aun permanecía abierto, donde la luz aun entraba escasamente, donde los sahumerios formaban espirales de humo.
Le costaba recordar, era tanta la información que su mente trabajaba lentamente, como si para encontrar un recuerdo, tuviera que pasar entre otros cientos mientras que acomodaba aquellos que se cayeron la otra vez cuando estaba buscando el recuerdo especifico de un día que sucedió hace mas de 782 años, para finalmente encontrarse perdido dentro de su propia vida, rodeado de información que le era extraña, que irónicamente ya no recordaba como suya.
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En ese maremoto de datos, solo había un recuerdo en claro, que se destacaba brillando insanamente, que lo atormentaba, tanto por el hecho como por ser lo único claro en su larga vida; el cadáver que uso como sacrificio, era el de su mejor amigo.
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Atrás quedo el tiempo y el humano, la soledad inabarcable del desierto nocturno tapizado de estrellas, solo era roto por una pequeña figura que caminaba lentamente en ese mar de nada, envuelto en sombras, murmurando palabras en cientos de idiomas, el hechicero ya demente de saber tanto, se encontraba solo y atormentado por algo que sabia pero se le perdió.
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Mas un día, Poca era la luz que entraba en el viciado cuarto que era su mente, colándose a través de los agujeros del cráneo, atravesando las miles de telas de araña cocidas por el olvido, mezclándose con el aire enrarecido por el tiempo y por un olor aun mas inquietante, hasta finalmente llegar debilitado esparciendo las pocas partículas luminosas que aun le quedaban, por todo el suelo tapizado de memorias.
Y esas partículas iluminaron débilmente un solo recuerdo, el cual se acomodo junto a otro, que se metió entre dos, que volaron raudamente al otro extremo del cráneo, hasta llegar a la pila de recuerdos mas alta, que se tambaleo hasta caer y desparramar todos los recuerdos en la posición indicada para que la respuesta ultima surgiera en la mente del hechicero.
Y fue así como la luna vio la cara de júbilo del último humano, antes de que desaparezca rodeado en llamas.
El rey de los desterrados