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lunes, 31 de octubre de 2011
domingo, 26 de junio de 2011
Atila y los Hunos
Los hunos eran unas tribus semi nómadas, de origen asiático que invadieron la Europa del Sureste hacia el 370 creando un enorme imperio en los ochenta años siguientes.
Los caballos tenian un importante papel dentro de su cultura considera un animal sagrado, se dice que jinete y montura formaban un solo cuerpo tal que parecian centauros en la bataya
Su empleo iba mucho más allá de la monta ,. los pueblos nómadas criaban su propia raza equina.
Para preservar su bravura y su instinto y que estas cualidades no se perdieran con la doma, los hunos cruzaban siempre sus caballos con aquéllos que, salvajemente, campaban a sus anchas.
Las bestias eran criadas con vistas a tres destinos: el comercio, el transporte o la guerra. Estas pequeñas monturas, de cuello largo, eran excelentes para el tiro, el salto, la carga y el combate, pero desempeñaban también un importantísimo valor simbólico dentro de la sociedad .
Los caballos, y en parte gracias a su color, no tardaron en convertirse en todo un símbolo de poder, de esta forma, no todo el mundo tenía derecho a hacerse con una montura de colores claros, pues estaban reservadas para las gentes que ocupaban un lugar privilegiado en las más altas jerarquías. El color de la piel del animal servía, además, para organizar los ejércitos. Las monturas blancas se disponían al Oeste, las pardas al Sur, las negras al Norte y, por último, el resto al Este.Los jinetes eran capaces de realizar toda una serie de cabriolas a lomos de sus caballos. La más recordada por parte de los cronistas enemigos era aquélla que les permitía retirarse del terreno de batalla , montando de espaldas, capaces de seguir disparando una interminable lluvia de flechas, sin duda ayudados por sus caracteristicos arcos curvos .
Atila nació en el año 395, hijo de uno de los príncipes hunos más importantes.
En el año 432, tenían un caudillo principal, su tío Rua o Rugila, a cuya muerte en el año 434 le sucedieron Atila y su hermano Bleda, corregnantes que pactaron con el Imperio de Oriente la duplicación de los subsidios pagados a Rugila.
Los ochos primeros años, Atila compartió el poder con su hermano pero en el año 442 el propio Atila, , acabaria con su vida para ejercer el gobierno en solitario.
La figura de Atila será una de las más famosas entre los pueblos invasores del siglo V. La violencia con que actuaba daría lugar a las famosas frases "Bajo los cascos de su caballo nunca más crece la hierba". . y "No hay más sangre derramada, que por la espada del rey Atila…". Una de sus primeras iniciativas sería unificar las diversas tribus de hunos bajo su mando, momento en el que decidió avanzar hacia Europa.
Entonces todas las regiones del norte fueron ocupadas a excepción de la península Escandinava. El éxito de estas campañas motivó que dirigiera sus pasos hacia occidente para invadir las Galias. La llegada de los hunos a las regiones del norte del Imperio Romano motivó la reacción del emperador Valentiniano III quien encargó al general Aecio la dirección de la resistencia. Aecio organizó a las tropas romanas, francas y visigodas para derrotar a Atila en la batalla de los Campos Cataláunicos (451).
Fue vencido por primera y única vez, y hubo de retirarse. Aecio permitió a los hunos retirarse hasta el Rin. Al año siguiente, parcialmente recuperado de su derrota, Atila dirigió sus tropas hacia Italia, atacando la mayor parte de las ciudades hasta asentarse a las afueras de Roma sin que Aecio pudiera detenerlo, aunque la hambruna y la peste los sacaron de Italia.
El nuevo emperador de Oriente, Marciano, interrumpió el pago de subsidios pactado por Teodosio II y cuando en el año 453, Atila iba a atacarle murió en el viaje
despues de su noche de bodas .
En día del entierro, los hunos se desgarraron la ropa, construyeron un dique en el río Volga y rodearon al difunto de sus mas preciadas pertenencias, hierro (símbolo de su fuerza), oro y plata (símbolos de las dotes que recibían de sus conquistas) .
Los historiadores mitifican su persona. Su éxito en la batalla hizo que fuera un personaje muy odiado, asociado con el terror , la barbarie ...
Pero también hay teorías muy distintas que hablan de un buen líder, buen político y persona diplomática y justa en zonas, como Hungría, en la que es considerado como un héroe .
viernes, 17 de junio de 2011
Liberame
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Mis mas tetricos deseos |
martes, 29 de marzo de 2011
El Callejón del Beso
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miércoles, 17 de noviembre de 2010
El Güije
El Güije
Un güije es un ser de la fantasía que en ciertos lugares, como el norte de la provincia de Las Villas, Cuba, se ha vuelto parte de las leyendas populares. Al menos, tal vez, así lo describiría algún doctor universitario o incrédulo forastero
Pero el güije es muy real para muchos, algunos que decían haberlo visto le tenían terror
Dicen algunos que es como un hombrecito no muy alto, de la raza negra y edad avanzada. Otros reclaman que es como un monstruo no muy grande, con patas de chivos y cola de caimán. También le hemos oído ser descrito como un muchachito, no muy alto, de la raza negra con ojos saltones. Y así, las descripciones físicas de este ser, que no se sabe si es uno sólo o si es que son varios, varían de acuerdo al narrador
Su comportamiento es muy similar al de un duende, que quien sabe, tal vez lo sea. Dicen que es pícaro y maldito, capaz de cualquier cosa. Corre más rápido que los caballos y salta las cercas de piedras de un salto. Capaz de desaparecer, o aparecer, en un pestañar.
Siempre hemos oído decir que vive en una poza de algún río donde el agua nunca llega a desaparecer. Porque en Cuba mucho de los ríos pequeños, los arroyuelos y los arroyos durante el tiempo de seca pierden toda el agua
Aun algunas lagunas se llegan a secar del todo. Sin embargo en algunos ríos hay pozas, al igual que ciertas lagunas, que nunca llegan a perder toda el agua. Es en alguna de esas pozas donde vive el güije. De vez en cuando sale de su guarida acuática. Hay quienes dicen que es a ciertas horas específicas y otras personas no definen tal evento con las horas.
Muchos dicen haberlo visto, sentado en algún lugar
Otros cuentos hacen relatos de que una vez lograron atraparlo. Nos hicieron el cuento que una vez unos muchachos estaban jugando pelota en un placer próximo a un cañaveral. Cuando ya el juego iba por la mitad, un muchachito de la raza negra se acercó a mirar. Muy natural, y muy natural también que se le invitará a participar a aquellos que estaban observando, como sucedió en este caso. El muchachito jugó dos o tres innings cuando algo pasó. Quien nos hizo el cuento realmente no tenía el detalle que causó que los otros muchachos le prestaran atención al físico de este muchachito, pero así sucedió. Le vieron ojos saltones y algo en la boca, tal vez colmillos, que no era natural. Hasta que uno de los peloteros dijo que era un güije. Acto seguido el muchachito se mandó a correr y desapareció dentro del cañaveral. Lo buscaron, pero fue en vano, no se le volvió a ver.
Muchos cuentos del güije hemos oído, mas ninguno menciona el que este ser haya cometido alguna fechoría seria, algún verdadero daño a alguien. Dicen que es capaz de cualquier cosa, pero no sabemos de nada malo que se le pueda atribuir. Es cierto que se describe un ser que no es humano, y son muchos los testimonios. Quizás sea ese su delito, ser diferente, por el cual siempre los cuentos terminan en que se le persigue
Si realmente existe tal ser o no, nosotros nunca le hemos visto. Si es pícaro o atrevido o intranquilo, de eso, no tenemos duda. Ser peculiar, y aunque dicen que se ha logrado capturar, no se ha podido detener. Todas sus leyendas son coloridas, y hasta cierto punto simpáticas, al punto que no logramos olvidarlas. Por tantas horas de alegres recuerdos, sea real o ficticio, les presento a uno de nuestros héroes más admirado; al güije
Drokken
jueves, 4 de noviembre de 2010
Reina Loba
miércoles, 20 de octubre de 2010
ωτιαία πέτρα
| Cuentan los ancianos que en el alba de Gea Una bellísima criatura surco la Vía Láctea Desde los confines mismos del universo Quería descubrir señoríos ajenos a su lejanía No cedió en su empeño y partió hacia el infinito Llegando a un planeta verde azulado Descendiendo en un bosque cuya belleza le cautivo Pudiéndose reflejar en espejos dorados que no conocía ¿Qué no sabes que esta laguna me pertenece? ¿Qué estás en mis dominios? Pagaras caro el haber penetrado en ellos Quien entra me pertenece y no puede salir de ellos Ella tembló al escuchar aquella voz Pero se armo de valor y amablemente dijo: Lo siento…desconocía que tanta la belleza tenia dueño Quise caminar por el bosque sin intensión de molestaros De acuerdo pero a canje tienes que darme un beso Ella era un ser dulce, muy buena, superior digamos Y aunque el pájaro era muy malcarado y exaltado Ella se acerco a darle un beso... El cielo se tiño de lilas azules con matices de plata Y rubíes; con ese beso; él se transformo En alguien que comprendió lo que ella veía Amor puro e incondicional, belleza y armonía Desde entonces ella regresa al bosque de vez en vez… A orillas de la laguna, él la llama con su voz del alma Y allá muy lejos entre las estrellas su pequeña sideral escucha Y aunque acaezcan eones ella regresa, por que así lo celebraron The Crow
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sábado, 31 de julio de 2010
La Novia...
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miércoles, 30 de junio de 2010
El águila y la serpiente
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Una de las viejas historias, no dice que hace mucho tiempo, cuando los animales hablaban, todos los animales le temían a la serpiente. Este reptil solo pensaba en comer, y en quitarle la vida a los demás para seguir viviendo
En ese momento, apareció la serpiente, y todos los animales se fueron de ahí, todos, con la excepción del águila.
La serpiente decidió prestarle atención, y la escucho decir, “el sentirte llena de vida, no solo un rato sino para siempre.”
Ahí, todo lo que lo que no era ella se fue quemando, hasta que ella vio sus alas tornarse negra por el fuego, pero ella no se quemo. Ella era fuego y luz. Después decidió descender a la tierra, con un vuelo suave y armonioso. Ahí iba en búsqueda de un ser al que todos le temían, todos menos ella. Iba en búsqueda de la serpiente, porque ya había abierto sus ojos, porque había aprendido que dentro de la serpiente había águilas, listas para emprender el vuelo
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miércoles, 9 de junio de 2010
El Sacrificio de Rualdo
| Costa Rica es un hermoso país de la América Central cuya exótica geografía exhibe selvas espesas y montañas jalonadas por fieros volcanes. Uno de ellos es el Poás. En las selvas que se extienden en los alrededores del coloso, viven infinidad de aves cantoras, muchas de ellas con nombres curiosos y muy originales. Sólo una, la más bella por los colores de su plumaje, es muda. Se llama Rualdo y es el principal protagonista de una hermosa leyenda indígena
Cuenta esta leyenda que hace muchos siglos, antes de la llegada de los conquistadores, el Rualdo era un ave de plumaje corriente pero su canto era el más bello y melodioso de toda la selva. En los límites de la jungla, cerca del volcán, había un poblado indígena. En una de sus chozas vivía una hermosa muchacha huérfana, amiga de los pájaros... Todas las mañanas, al dirigirse al río con un pequeño cántaro, la doncella caminaba lentamente, mientras escuchaba extasiada el hermoso canto de las pequeñas aves... En cierta ocasión, una pareja de Rualdos anidó cerca de su choza. Día a día la joven observaba complacida el alegre ir y venir de los pajaritos, llevando alimentos a su pequeñuelo.
Una mañana... — Qué extraño, hace dos días no oigo el canto de los rualdos y el pequeño no hace más que piar desesperadamente. — Algo tuvo que haberle ocurrido a los padres... jamás podrían abandonar a su cría así por así... — Ven conmigo amiguito, yo te cuidaré hasta que seas grande y fuerte. Conmigo nadie te hará daño. Desde entonces la muchacha se dedicó con sumo esmero al cuido del indefenso paj arillo. El animalito pronto creció y se hizo vivaz y cantarín, alegrando con sus trinos la morada de la solitaria joven. El vínculo que se estableció entre el Rualdo y su ama, llegó a ser entrañable. El ave acompañaba a la joven en todo momento y lugar, ella le contaba sus cuitas y confidencias.
Un día... — ¡La furia del Poás se ha desatado! La tierra tembló violentamente y los habitantes del poblado salieron de sus chozas, presas del pánico. Mientras bajaban torrentes de lava por las laderas del volcán. — ¡El dios del volcán está molesto, hay que calmar su furia antes de que sea demasiado tarde! — ¡Reverenciamos tu grandeza gran dios del fuego y del trueno... compadécete de nosotros! Los brujos pronunciaban oraciones ininteligibles y le ofrecían al dios volcánico animales y frutas. Mientras tanto, la joven huérfana corrió a esconderse al interior de su choza. — No temas pequeño Rualdo, pronto pasará la furia del gran dios. El volcán rugía cada vez con mayor furia. — El gran dios no se conforma con nuestras ofrendas... parece pedir algo más... — Sí... y yo creo saber que quiere...
El brujo más anciano decidió acercarse a la lava para confirmar sus corazonadas — Quiere un sacrificio humano — ¡Soy tu confidente, gran dios del fuego... dime con qué ofrenda calmaremos tu furia! El monstruo confió sus secretos al gran brujo... — Quiero en sacrificio a la doncella más hermosa del poblado... la doncella más hermosa del poblado... — ... La doncella más hermosa del poblado... yo sé bien donde vive... en la vieja choza con su Rualdo. El brujo convocó a todos los líderes del poblado y los enteró sobre los deseos del dios del Poás. — No hay tiempo que perder, vamos por esa doncella antes de que sea demasiado tarde. En el interior de la choza, la joven yacía escondida en un rincón, acompañada de su Rualdo. Su corazón parecía avisarle del peligro que corría su vida. De pronto... — Sabemos que estás ahí muchacha, hemos venido por ti para sacrificarte al gran dios del fuego.
— No por favor, no quiero morir. — Es inútil que implores piedad muchacha, todo el pueblo atiende los deseos del gran dios del volcán. La doncella pronto comprendió su imposibilidad de luchar contra los designios de su pueblo. Su vida y su belleza eran inevitablemente el precio a pagar para salvar a los suyos de una muerte segura. — Si me niego al sacrificio, el dios del volcán aniquilará entonces a todo este poblado y yo, de todas formas, moriré. Ofrendaré mi vida para cumplir la voluntad de mi raza y salvar así a muchas vidas inocentes. Venciendo sus temores, la muchacha se entregó a los supremos sacerdotes. A lo alto, el monstruo volcánico esperaba impaciente a su víctima.
El sacerdote condujo a la doncella cerca del cráter. Ahí, mascullando oraciones, la dejó en libertad para que avanzara hacia el fuego. No podría ya retroceder, a sus espaldas esperaban los cuchillos del pedernal... — Por el bien de mi pueblo, por la salvación de mi raza, acógeme en tus entrañas, gran dios del fuego y de la lava... La muchacha dio unos pasos vacilantes y entonces... — Gran dios del Poás, te imploro el perdón para mi ama... Volando en círculos sobre el cráter, mientras burlaba las lenguas de fuego, el Rualdo habló al volcán en el lenguaje misterioso de la naturaleza...
— A cambio de su vida te ofrezco la armonía de mi voz Y el Rualdo cantó como nunca antes lo había hecho. La maravilla de sus melodiosos trinos vibraron en el ambiente, ahogando el rugido del coloso volcánico. El Poás se enterneció, la dulzura de los cantos hicieron saltar sus lágrimas, llenándose con ellas el cráter en medio de una gran hu-madera. El fuego y la lava se extinguieron, ocupando en su lugar una hermosa laguna que cubrió gran parte de la oquedad del volcán. Testigos maravillados de tan soberbio espectáculo fueron la hermosa doncella huérfana y su noble Rualdo, el cual seguía volando en círculo sobre el enorme cráter... Las ardientes emanaciones del fuego extinto habían secado su voz para siempre pero el calor doró sus plumas y las matizó de hermosos colores azul y verde.
En adelante la selva jamás volvería a deleitarse con la mágica armonía de sus trinos, pero su hermoso plumaje sería una melodía visual para todos aquellos que gozaban del privilegio de verlo volar sobre bosques y montañas. La doncella regresó a la aldea, en medio del asombro y el silencio reverencial de toda la población. Cuenta la leyenda que el Poás, ennomblecido por el sacrificio del Rualdo, nunca dejó de llorar. De cuando en cuando deja escapar chorros de vapor caliente... son los llantos tardíos del gran dios del fuego y de la lava...
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