lunes, 11 de febrero de 2008

Tu me embrujaste

TÚ ME EMBRUJASTE



T첬 me embrujaste, mujer, por que negarlo?,

sin p처cimas ni artilugios ni brebajes,

fue con todo tu ser que lo lograste

y no me queda mas remedio que aceptarlo.

Al principio eras et챕rea, intangible,

pero fuiste tomando cuerpo y forma

hasta que un d챠a, violando toda norma,

te convenciste que nuestro amor era posible.

Y se dio, mujer, aquel encuentro

de nuestros cuerpos, nuestras ansias de caricias

se vieron satisfechas, mil albricias!

por habernos brindado esos momentos.

La humedad de tu interior, tu cuerpo ardiente,

fueron pasto de mis fogosos br챠os

y en tu amor se saci처 el amor m챠o

e impregnado de mi savia fue tu vientre.

Nuestros cuerpos se hicieron torbellino

de placer, de amor y de ternura

y en la cadencia, mujer, de tu cintura,

te vi cabalgar sobre mí con paso fino…

Y nuestras voces declaraban sin pudor

el placer que se brindaban nuestros cuerpos,

luego ven챠a el silencio, los dos yertos,

disfrut찼bamos sin palabras nuestro amor.

Cuantas horas fueron, cuantos d챠as?,

nuestro amor no admite reloj ni calendario,

pues para amarnos as챠 no existe horario

ni una sola vida bastaría…

No hay comentarios:

Publicar un comentario