| Negros horizontes veo en mi camino, nubarrones grises dispuestos a estallar, dolores venideros que agobiaran mi alma, nuevo llanto que se habra de derramar. Observo enormes rocas en mi camino, pasos cansados de tanto correr y luchar, esperanzas que mueren en cada agonia, muerte que un dia mi alma llevara. Arpias y buitres, revoloteando en mi vivir, cadaveres de ilusiones regados en mi camino, destello del sol que siembra oscuridad, luna llena que emerge para calmar mi mal. Quisiera hablar esto que grita en mi mente, pero no debo, por siempre lo debo guardar. vivir con la eterna condena de haber nacido como una habilidad diferente a los demas. El Principe de la Soledad  |
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