jueves, 15 de abril de 2010

RELATO: EL LICANTROPO

LICANTROPO
Soy prisionero de una maldición, de una suerte del destino, de un golpe de gloria que no lamento ni un momento, soy libre de hacer cuanto quiero, soy libre de beberme al mundo en un solo trago. He dejado atrás las mentiras humanas y los celos baratos de las amantes de poca monta de poca pista, soy libre al brillo de la luna. Mas que una maldición  lo mío es la gloria que siempre he soñado tener.

¿Cuando me convertí en esto?,  francamente no lo recuerdo, no es que me importe poco, pero para que recordar el pasado cuando se puede vivir el presente y trasformar el futuro. Soy un hombre durante el día y una bestia al ocultarse el sol, soy libre como pocos lo son.

Hace mucho yo era como todos ellos, como cada uno de esos hombres que se pasean por las calles, prisioneros silenciosos de una vida que nos les conduce a nada, enfermos de su propia inmundicia, artos con gritos sofocados en lo más profundo de su alma, donde solo ellos son atormentados por sus gritos. Tontos, prisioneros de si mismos.

Yo deje salir aquellos gritos, cuando vi la luna roja en el cielo, su presencia lleno por completo mi cuerpo, los vacios interminables, como agujeros negros que se habían formado en mi pecho, ella los ocupo todos, me entregue solo a ella, la luna me llamaba, mi voz dejo de ser la mía, naci por segunda vez al llamado de la luna. Cuando me convierto mi piel se transforma, evoluciona a la perfección, centímetro a centímetro dejo que la bestia se apodere de mi, mis manos de le dan paso a mis garras, mi piel al pelaje gris de mi espalda, mis ojos marrones, se inyectan de sangre, los colores desaparecen, todo queda en blanco y negro, tonos de grises para las sombras humanas y un indescriptible brillo carmesí para mis victimas, mi olfato se agudiza es mas útil mas sustancial mas descriptible que la vista de cualquier hombre, puedo oler el sudor en las piel de cada ser que ronda por el valle de concreto, puedo oler sus miedos, su almas desnudas desfilan una a una enfrente de mis nuevos sentidos, mi voz dejo de ser un grito callado, para convertirse en un aullido largo y profundo, una canción de lobos, que solo la luna entiende, una poesía que habla de libertad y de respeto a la noche que nos hace libres y nos deja ser cazadores.


Pero yo, yo no puedo conformarme con ser libre unas cuantas veces al mes, es tanto lo que mi corazón de humano guarda, tanto lo que pesa en mi pecho la presencia de mi forma humana, que deseo ser un lobo por siempre, debía existir alguna forma de dejar de depende siempre de la luna, de ser esclavo del tiempo y ser libre al antojo del deseo, de carne y sangre, libre siempre libre como pocos pueden serlo.


Por suerte si  hay una método, una encima artificial, que acelera el proceso metabólico en el cuerpo, sustituyendo los brillantes rayos lunares, que delicia ser el lobo todas las noches de mi vida, --- ¡jajajajajajajajaja! el lobo que merodea por los callejones del mundo bizarro, cazador en busca de presas,  para hacerlas tan libres como yo lo soy, pero libre a las manos de la muerte, disfrutando de mi cenas nocturnas.


Aun recuerdo a la primera de ellas, una chica linda joven, su perfume de jazmín me atrajo a ella, pude olerla a la distancia, su piel fresca, su cabello húmedo, tenia poco de haber abandonado su casa, aun percibía el fresco champú de frutas cítricas, con el que se había bañado, me moví entre los hombres, que no me prestaron mucha atención, algunos se apartaron de mi camino, sabia decisión para mantenerse vivos, un lobo no es perro callejero, es la muerte en cuatro patas.  Sigilosamente le seguí entre los calles, olfateando su piel, su suave piel que seria mía, me relamía, el hocico saboreando anticipadamente ese pequeño mangar, mis ojos vieron la oportunidad de atrapar a mi presa, cuando se detuvo sola, a un costado de un pequeño callejón cuando saco su celular para responder una llamada, ingenua, pobre, sola, deliciosa, corrí, ella no se percato de mi presencia hasta que le tome de espaldas mordiendo su cuello, un grito sordo se perdió en la soledad de una calle a oscuras, el celular callo rompiéndose, mientras su cuerpo dejo de poner resistencia, mi mordida fue mortal,  directo a la yugular, el sabor de sangre invadió mis papilas, le arrastre adentro, a los mas profundo de ese callejón, para degustar con tiempo a mi presa, el sabor de la carne joven es delicioso, desmembré con mis dientes a quien hace poco sonreía alegremente, no me lamente ni un momento mi acto carnívoro, soy un lobo y es lo que hago, gozo al devorar a mis presas. Tibio aun deje el cuerpo entre las bolsas de basura, no debo entretenerme demasiado, me alimento disfruto y me marcho, el día puede llegar en cualquier momento.


Si, cada noche he continuado rondando por el mundo de asfalto, esperando a que llegue la noche, para buscar nuevas presas, niños, mujeres, tiernas jovencitas de preferencia, alguna vez he tenido la necesidad a falta de conejitas, de cazar a uno que otro hombre, su sabor no es el mismo, no me agrada mucho pero el hambre es hambre, y cualquiera es buena presa, cualquier carne es buena para calmar las ansias de matar y cualquiera es alimento.


No soy enteramente malo, yo pienso que les hago una favor, les hago libres como yo, despojándolos de sus vidas miserables he inútiles, dejan su cuerpo atrás, su alma deja de ser atormentada por el eco de sus gritos silenciosos, en pago por mi bondad, su cuerpo es mío, para que yo le de un mejor uso.

Esta noche no he conseguido suficiente encima, eso me molesta, no me alcanzara para toda la noche, --jeje—pero se donde conseguirla, la nueva chica que la vende, es nueva en esta zona, además su aroma no es tan desagradable como el anterior proveedor, tal vez me de un festín con ella esta noche, de paso tendré un poco mas de encima hasta la próxima luna llena.

Primero, usare la poca que tengo para ser el lobo nocturno, -- sí así, la encima entra despacio sí, a través de mis venas, invade mi cuerpo mi mente mi voz, para ser yo el LOBO el cazador sediento de sangre, si libre, libre, mi aullido es mortal, ¡mortal!, para quien lo escuche, sí, ¡siiii! Lo siento, siento al lobo que fluye y que se prepara para salir.


La veo, si la veo,  he de ser paciente, dejare que se confíe a que se relaje, dejare que los estorbos se marchen, ya puedo saborear el calor de su cuerpo, el sabor de su piel, hasta aquí puedo sentir el sudor, cada gota de sudor que recorre su frente, su espalda, su pecho delicioso, hembra, hembra, serás mía esta noche, tu ultima noche.


Al fin llega mi oportunidad, todos se han marchado, los hombres que la vigilaban desde la camioneta se marchan con el dinero, la ganancia de esta noche, ella recibe su parte y se despide, pero yo se que aun guarda mas de esa tan valiosa encima en su bolso, la he visto, venderla a 3 cuadras de aquí, para obtener un poco más de efímero dinero que no compartirá con aquellos hombres que ya  se marcharon. Camina despacio, contando sus ganancias, si camina despacio no me ha visto en toda la noche he estado escondido entre las sombras, aguardando el momento mi dulce momento, no necesito moverme, se que ella pasara justo enfrente de mi, como lo hace desde que llego aquí hace poco, los tacones de sus zapatos la delatan en una calle silenciosa, lo primero que se asoma a girar por el callejón es su pierna, casi desnuda, la pequeña falda de piel, no le protege del frio, pero ya no tendrá mas frio, mis ojos salen de la oscuridad, cuando su cuerpo esta completamente frente a mi vista, gira la cabeza hacia mi, ve mis ojos, sedientos de sangre, abre la boca para gritar, pero es demasiado tarde, no ha logrado gritar no le di oportunidad, una mordida precisa en su garganta le corto las cuerdas vocales, escucho el crujir de su cuello antes de que sus ojos se desvanezcan mirando hacia atrás, viendo el cielo que se le negara por la vida que llevo, antes de caer al infierno.


Llevo su cuerpo a un rincón oscuro, saboreo un poco de su carne, me deleito con su sangre, y aprecio el lindo, muy lindo cuerpo de mi presa, extasiado le limpio con mi lengua el vino rojo que cubre su garganta, pero no puedo disfrutarla tanto como quiero, espere demasiado tiempo y la encima pierde sus efectos, necesito más, más, es indispensable o volveré a ser humano, busco entre sus pertenencias, ese era mi objetivo después de todo. Al fin la encuentro, ya siento mi parte humana, asqueándome, debo inyectarme, debo hacerlo pronto, lo necesito, me hace falta el sudor recorre mi cuerpo entero, una dosis no es suficiente, necesito otra o quizás otras dos, si ha por fin siento como entra en mi cuerpo para transformarme en lobo, --jajajajajaja—siii dentro de mi al fin, lo veo, veo al lobo que se acerca con su pelaje gris y su ojos carmesí…


--¡Doctor el paciente  entro en shock, parece ser una sobre dosis-- -, --Administren propanolol 30mg IV y 20mg de naloxona, pronto, quiero que lo mantengan con vida, afuera ahí un grupo de policías y quieren algo de ese sujeto—


Que pasa, ha ha ha, donde, donde estoy, ha ha, las luces, las malditas luces me molestan, aagghh mi pecho, malditos a donde me han traído, miserables, debería comérmelos a todos, ha ha ha, el dolor de la carne humana vuelve a mi, ha ha ha, que pasa que pasa, ha ha ha, donde demonios estoy, quienes son estas personas de blanco, no pueden ser ángeles, que sabor tendrá un ángel, ---jejejeje ¡JAJAJAJAJA!---.


--- ¡Espere! no puede entrar aquí tiene que esperar a que hagamos nuestro trabajo--, -- No puedo esperar he estado buscando a este maldito por meses, ¡he tu desgraciado!,--.


No, no es el cielo, no ha ha ha, estas voces son de hombres, hombres idiotas, me molestan todos.


– Por favor, suelte a mi paciente, puede preguntarle lo que quiera una vez que se recupere--,

---
¡Al demonio doctor!, este es un asunto judicial y necesito saber algo de este tipo, por si no sobre vive!, ¡he tu maldito!, mírame, mírame cabrón no puedes morirte ahora, ¿tu mataste a la mujer que estaba contigo? Responde desgraciado—

Sí, ¡SI! Yo la mete, yo las mete a todas, yo soy el lobo ¡haaaggg! El lobo devorador de hombres ¡jajajajajajajajaja! yo las mate a todas, me alimente de sus carnes y lo disfrute y les mataría de nuevo, solo para saborear sus deliciosos cuerpos, ha ha ha ha aaaaaggggHHHHH.


--Doctor, el paciente ha caído en paro,--- rápido administren 10 miligramos de adrenalina, el desfibrilador, ¡carga!... carga… carga……


--Supiste anoche llegó a urgencias un paciente por sobre dosis, dicen que era el tipo que había matado a varias personas, les cortada  la garganta y luego las mordía, estaba bien loco, salió en las noticias esta mañana, dicen que le encontraron a lado de una mujer que vendía droga, y que tenia un cuchillo de plata a un costado según con eso las mataba, lo encontraron inconsciente a  lado de su ultima victima, según se rumora se creía un lobo.--


Soy un lobo, un lobo y no importa cuanto lo intenten, no podrán matarme, no, estas malditas ropas son solo un intento inútil por mantenerme cautivo, cometieron un error fatal, el cuarto puede ser pequeño   y las paredes blandas, pueden estar mis manos atadas a mi espalda, jeje pero son tontos, tontos hombres idiotas, me dejaron una ventana, por muy pequeña que sea  llega la noche y con ella la luna, luna que me hará libre, libre para salir a cazar nuevamente…


Pronto estaré afuera, estaré contigo que me esperas… 


NATZURIC

1 comentario:

  1. Realmente impactante tu relato, más allá de lo hombre lobo (licano ) el trasfondo es magistral , nos deja una enseñanza

    En un mundo donde nada conforma a muchos o lo hacen como gracia ;la droga es un paliativo que los lleva a terminar
    esclavizando su voluntad a ella y a la larga destruyen sus neuronas, afectando el sistema nervioso central y sus funciones , produciendo alteraciones en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones

    Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos, provocar sensaciones de euforia o desesperación e incluso llevar a la locura o la muerte

    Mi admiración a tus letras
    Un saludo desde el fin del mundo
    Nuit

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