Cierro los ojos; ante mi se extiende un inmenso bosque, a lo lejos se
divisan las montañas, cubiertas de nieve y que dan nacimiento a un
caudaloso río de aguas cristalinas, que corre del norte hacia el sur. El aire
huele a verde, a pasto y madera, a colinas llenas de flores de todos los
colores; los pájaros azules vuelan a mí alrededor, algunos cantan y otros
simplemente juegan entre ellos.
Me despierto, la alarma chilla agudamente; a mí alrededor todo es gris.
Me interno en el bosque y me quedo viendo el musgo adherido a los
troncos de los árboles; a lo lejos suena el río, que canta mientras
viaja al mar, cuenta historias de días que fueron y a veces de
días que serán.
Me despierto, las sabanas de mi cama están en el suelo y yo tiemblo de frío.
Llego a un claro en donde el sol da en pleno, extiendo mis brazos sintiendo
como sus rayos me cubren todo el cuerpo. Oigo una voz detrás mío, es una
mujer hermosa y salvaje, se ríe dulcemente y me habla en un idioma que
desconozco, le respondo con una sonrisa, mientras que mi corazón se acelera.
Me despierto, mi padre me grita que me quede dormido.
Ella me lleva a lo profundo del bosque, a una increíble ciudad que cuelga
de las poderosas ramas del árbol más grande de todo el valle. Ahí es donde
vive, junto con su familia y sus amigos. Con dificultad la sigo mientas
ascendemos hacia la punta del árbol; al llegar veo todo el bosque en su
extensión, brillando bajo el sol del verano; desde las montañas del norte en
donde vuelan los dragones, hasta el sur y el extenso mar que conduce a tierras distantes.
Me despierto, todo esta oscuro, silencioso y triste.
“no quiero despertar quiero quedarme aquí, para siempre a tu lado en este bosque”
“No tienes que despertar, aferrate a mi mano, aferrate a mi cuando veas
que todo se vuelve borroso y gris”
Todo a mí alrededor empezó a desvanecerse, en un remolino que poco a
poco iba perdiendo color. Yo me aferro a su mano, es lo único visible, la
ultima chispa de vida en el maremoto de la realidad que me rodea.
Poco a poco todo se calma, el bosque vuelve a surgir, vuelve a brillar el sol y
el mar vuelve a cantar su canción de lejanía y ella sigue a mi lado, aferrada
a mi mano, sonriéndome.
“Ya no tendrás que despertar mas”
divisan las montañas, cubiertas de nieve y que dan nacimiento a un
caudaloso río de aguas cristalinas, que corre del norte hacia el sur. El aire
huele a verde, a pasto y madera, a colinas llenas de flores de todos los
colores; los pájaros azules vuelan a mí alrededor, algunos cantan y otros
simplemente juegan entre ellos.
Me despierto, la alarma chilla agudamente; a mí alrededor todo es gris.
Me interno en el bosque y me quedo viendo el musgo adherido a los
troncos de los árboles; a lo lejos suena el río, que canta mientras
viaja al mar, cuenta historias de días que fueron y a veces de
días que serán.
Me despierto, las sabanas de mi cama están en el suelo y yo tiemblo de frío.
Llego a un claro en donde el sol da en pleno, extiendo mis brazos sintiendo
como sus rayos me cubren todo el cuerpo. Oigo una voz detrás mío, es una
mujer hermosa y salvaje, se ríe dulcemente y me habla en un idioma que
desconozco, le respondo con una sonrisa, mientras que mi corazón se acelera.
Me despierto, mi padre me grita que me quede dormido.
Ella me lleva a lo profundo del bosque, a una increíble ciudad que cuelga
de las poderosas ramas del árbol más grande de todo el valle. Ahí es donde
vive, junto con su familia y sus amigos. Con dificultad la sigo mientas
ascendemos hacia la punta del árbol; al llegar veo todo el bosque en su
extensión, brillando bajo el sol del verano; desde las montañas del norte en
donde vuelan los dragones, hasta el sur y el extenso mar que conduce a tierras distantes.
Me despierto, todo esta oscuro, silencioso y triste.
“no quiero despertar quiero quedarme aquí, para siempre a tu lado en este bosque”
“No tienes que despertar, aferrate a mi mano, aferrate a mi cuando veas
que todo se vuelve borroso y gris”
Todo a mí alrededor empezó a desvanecerse, en un remolino que poco a
poco iba perdiendo color. Yo me aferro a su mano, es lo único visible, la
ultima chispa de vida en el maremoto de la realidad que me rodea.
Poco a poco todo se calma, el bosque vuelve a surgir, vuelve a brillar el sol y
el mar vuelve a cantar su canción de lejanía y ella sigue a mi lado, aferrada
a mi mano, sonriéndome.
“Ya no tendrás que despertar mas”
el rey de los desterrados
Los mundos distantes separados por un sutil velo pero tan cerca
ResponderEliminarcomo a un latido de distancia .
Me encanto gracias por recordarme cuando me dormía sintiendo
una mano sobre la mia .
Un abrazote amor
Chevere man , como un cuento de chiquita, ya no sueño ,muy lindo saber que tu lo haces
ResponderEliminarmuchas , muchas man
genial como siempre man un saludo y mi admiracion siempre
ResponderEliminarzandor x
Fina línea separa la realidad del sueño…quizás solo sea cuestión de cruzarla, de abrir la puerta…
ResponderEliminarY justo al frente mío, parada una joven que me observaba
Si hubiera sido cualquier persona no me hubiera importado; pero algo increíble pasaba con ella
Por alguna extraña razón podía ver a su través
De cabellos largos y oscuros, se cubría con un extraño atuendo como salida de cuadro antiguo; mangas ajustadas hasta el codo y que de allí se abrían en forma de triángulos llegando hasta el suelo…
Piel pálida, ropa oscura como en una foto en blanco y negro
Con una diferencia, se movía…
“Qué es lo que tenemos acá" susurro con voz casi fantasmal
"Todo lo que puede ser imaginado es real"…
Me encanto tu escrito...crónicas de una realidad alternativa o la vida detras del espejo
Selene jajaja por que se que Nuit no te agrada mucho :P
no es que me agrade menos
ResponderEliminarsino que entre la luz de la luna y la oscuridad de la noche muerta; yo me quedo con la primera; en la oscuridad me pierdo y me quedo solo junto a mis miedos, pero la luna me guia y me protege.
gracias por sus respuestas