lunes, 20 de septiembre de 2010

Leña de abismo

 

 

Tengo en mis ojos taraceas de noche

Y en mi rostro  del trajinar  las consecuencias

Mi cabello está hecho de sutil lobreguez

Soy hijo de las tinieblas  insondable

Y acecho desde mis dominios

Protegido y oculto en las sombras

Paladeo de sus reclamos

Ceno de sus carnes y su sangre

No tienen noción de mi presencia

A menos que yo los deje conocerme

Pues yo controlo

El mundo inferior que ustedes ignoran

 

Allá abajo

Donde a ningún débil rayo de sol

Le permito  que se asome

Me pertenecen, el inframundo

Los territorios con viento de deseos

Los cementerios y sepulcros abandonados

Ellos, todos conforman mi basto reino pues allí

Todo lo disfruto, lo poseo ya que  nada me es ajeno

Pero la realidad y sus dislates son las  toxinas

La ponzoña que lenta y segura  los demuele

Entonces me aclaman  desesperados entrando de lleno a  mi abismo

 

Sombra 

6 comentarios:

  1. ¡Ave Señor del inframundo!
    ¡Ave Señor de los muertos!
    ¡Ave Señor de las tumbas y sus cruces!

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  2. uhmmmmmmmmmmmmmmmmmmm

    hasta donde se, los que se mueven entre sombras, temen enfrentar los problemas de frente

    un escrito muy triste

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  3. Interesante escrito , un reino a medida

    Se fueron desquiciando los momentos, se va tornando despacio en un cautivo disconforme estólido y obsesionado a su mazmorra donde se es dueño y señor del abismo

    Ave Sombra

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  4. Inquietante , frío maquiavélico
    a veces siento que sabes mucho y otras
    que no quieres saber nada
    pero ufa que tiene leña tiene .
    Ave sombra

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  5. El infierno es el reino del hombre que no se acepta a si mismo, que no supera los escollos aunque tú realmente del reino eres el dios

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