Mira tras las cortinas de la ventana
las sombras que danzan
al compas de ese vals de piano
mientras la lluvia le baña.
Las musica sigue su compas
mientras la lluvia arrecia sin piedad.
Con esa flor en su mano espera
que las cortinas se abran para poderla ver.
Se apoya a la reja negra que separa,
la ventana y su corazon;
los relampagos le iluminan,
y su corazon se estremece de amor.
La musica cesa, aplausos se escuchan,
llego la hora del brindis, y todos celebran,
mas la musica sigue el ritmo en su mente
acallando las celebraciones ajenas.
El vals del viejo piano sigue su compas,
las personas siguen bailando,
hasta que los primero rayos del sol
cubren su ser que espera en soledad.
Las personas se van, todas felices,
ya no hay mucho que festejar;
al salir se dan cuenta, que al pie de una reja,
un hombre yace muerto, acompañado de su soledad.
Jeje no voy a decirte lo que ya dije ; te salvas en estos lares del hachazo (A)
ResponderEliminarSentido , romántico y triste poema, algunos todavía pueden morir por amor
Me salvo de hachazo jajaja. Es verdad, algunos todavia pueden morir por amor.
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