jueves, 23 de septiembre de 2010

Y lentamente ...fue así que llegue aquí


He regresado al lugar donde nos encontrábamos en noches pasadas

Veras amor, desde que te fuiste nada es igual 
Vuelan  frente a mi los días iguales, y se confunden  en mis pupilas los atardeceres y las madrugadas, los ocasos y los mediodías

Presintiendo algún final, fue que empecé  a hilvanar estos argumentos

Y al  empezar a escribir  mis palabras, sólo me di cuenta que de mi boca se escapaban retahílas inconclusas y soñolientas que sin quererlo
Me hablaban de una vida desperdiciada
Y  rogaba que  no fuera la mía

Fue  cuando partí   desesperado por mis días que se iban muriendo, sin ti

Y  les fui creando  visiones de fantasía, con las cuales me emancipaba de la amargura  de saberme un embaucador de mi dolor y un bufón, gastado de innovaciones y talentos.

Y lentamente...

Cavilando y sin sentido, fui pintando mi prisión con  colores aguados, y con alguna que otra vergüenza
Fui dibujando  caminos que sabía;  jamás recorrería

Mis días, vieron los cambios, y se miraron entre sí

Talvez  diciéndose algo que no estoy muy seguro de haber escuchado; pero aún así, con mis refacciones y mis facilidades, ellos se negaban a darme alguna chance más

Bailaban  algunas melodías escandalosas; como antes de conocerte;  con el afán, de no parecerme a los demás. Esos, que quedaban aprisionados en circunstancias dolientes y futuros negros sin solución aparente.

Y paulatinamente...

Mis   días se dispersaban sin control y hasta parecía que habían erigido algún tipo de manto invisible alrededor de mis acciones, por que tenía la impresión, de que mi corazón se había quedado estancado junto a mi alma  a orillas del mar a escuchar nuestras risas. Donde, un sol se elevaba en el poniente, alumbrando la falta de fatalidad y de muerte a la vera de un mundo sin dolencias, ni necesidades

Como anhelo esos días

En silencio tomo mi cabeza entre mis manos, como lo solías hacer tú cuando estabas viva; cierro los ojos

Y vuelvo  a mis días contigo, sonrientes y felices

Creo que veo tu rostro  bañado en lágrimas  y tu figura estremecida dispuesta a saltar sobre mi para darle un poco más de tiempo a mi vida

 

Drokken

3 comentarios:

  1. Imbatible, competir contigo es como saltar al vacío sin tela

    The Crow

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  2. Jajaja cuando necesitamos ,buscamos , luego lo desechamos
    Malo , malo Tijger , la vida no es así , ni se pueder usar a las personas para luego tirarlas

    Ezio

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  3. me sono a voces del pasado si, interesante vuestro escrito gracias por compartirlo con nosotros

    zandor x

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